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El 41% de las empresas latinoamericanas aumentó su presupuesto de seguridad informática ante los riesgos asociados con la inteligencia artificial; en México, el Shadow AI y las vulnerabilidades de IA ganan relevancia.
El avance de la inteligencia artificial (IA) está modificando las prioridades de inversión en ciberseguridad de las empresas en América Latina. De acuerdo con un estudio de Kaspersky, 41% de las organizaciones de la región incrementó su presupuesto de seguridad informática debido a la adopción de IA.
Para los integradores de soluciones tecnológicas, el dato apunta a una oportunidad en servicios de evaluación de riesgos, protección de endpoints, seguridad de aplicaciones y datos, gestión de identidades y monitoreo de los entornos donde las empresas incorporan herramientas de IA.
Entre los factores que también están llevando a las organizaciones a elevar su gasto en seguridad se encuentran el aumento del costo de las brechas, la migración hacia infraestructura en la nube y la experiencia derivada de incidentes de ciberseguridad.
IA entra en el radar de riesgos de las empresas mexicanas
En México, 22% de las empresas considera que las vulnerabilidades relacionadas con la IA están entre las amenazas más peligrosas que enfrenta actualmente.
El riesgo se ubica por debajo del phishing, con 29%, y los ataques masivos de malware, con 33%, de acuerdo con el estudio.
La preocupación es particularmente relevante en sectores como finanzas, tecnologías de la información y gobierno, debido al valor y criticidad de los activos digitales que administran.
Para los integradores, este escenario amplía el campo de trabajo más allá de la implementación de herramientas de IA. La protección de los datos utilizados por modelos, el control de accesos, la supervisión de aplicaciones y la detección de comportamientos anómalos forman parte de una estrategia que puede integrarse a los proyectos de transformación digital.
Shadow AI, un riesgo que crece dentro de las organizaciones
El problema no proviene únicamente de ataques externos. El uso de herramientas de IA de terceros por parte de empleados sin una supervisión adecuada también genera riesgos.
En México, 38% de las organizaciones identificó el uso de herramientas externas de IA como un factor de riesgo frecuente, una práctica conocida como Shadow AI.
El fenómeno ocurre cuando los colaboradores utilizan plataformas como ChatGPT o DeepSeek para realizar actividades laborales sin que la organización tenga visibilidad suficiente sobre qué información se introduce, cómo se procesa o dónde termina almacenada.
Los datos de Kaspersky muestran distintos niveles de control. 51% de las empresas mexicanas permite utilizar soluciones de IA de terceros bajo determinadas restricciones, mientras que 42% autoriza su uso sin restricciones, aunque establece lineamientos y capacitación para promover prácticas seguras.
Para los integradores, esto abre espacio para servicios de gobernanza de IA, clasificación de datos, gestión de identidades, políticas de acceso, protección de información y capacitación de usuarios.
Las empresas aceleran sus proyectos internos de IA
La preocupación por la seguridad no está frenando la adopción de la tecnología. El estudio señala que 85% de las organizaciones está explorando o implementando herramientas internas de IA basadas en modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM).
Además, 14% ya integró estas tecnologías en sus flujos de trabajo.
Entre las principales razones para desarrollar o implementar soluciones internas de IA se encuentran:
- 59%: mejorar la eficiencia de los procesos.
- 59%: reducir errores humanos.
- 59%: elevar la calidad de los entregables para los clientes.
El escenario plantea una doble necesidad para las empresas: aprovechar la IA para mejorar productividad y, al mismo tiempo, establecer controles que permitan gestionar los nuevos riesgos derivados de su adopción.
Ciberseguridad e IA abren una oportunidad para el canal
Diego Cortés, director general para México en Kaspersky, señaló que la incorporación de IA para acelerar procesos también incrementa la exposición a vulnerabilidades relacionadas con esta tecnología y al Shadow AI.
La compañía plantea el uso de capacidades de IA dentro de las plataformas de seguridad para automatizar tareas, mejorar la detección de amenazas y reducir la carga operativa de los equipos de ciberseguridad.
Vladislav Tushkanov, gerente de Grupo del Centro de Investigación en Tecnologías de IA de Kaspersky, destacó también la posibilidad de mejorar la eficiencia de los equipos y optimizar las inversiones mediante la consolidación de herramientas.
Para el canal de tecnología, la tendencia apunta hacia proyectos en los que IA y ciberseguridad deberán diseñarse de manera conjunta. La oportunidad no se limita a vender herramientas: los integradores pueden participar en la evaluación de riesgos, definición de políticas, implementación, monitoreo y respuesta ante incidentes.
El estudio de Kaspersky encuestó a 1,800 responsables de toma de decisiones y especialistas en TI y ciberseguridad de organizaciones de 18 países, pertenecientes a sectores como TI, manufactura, servicios financieros y comercio.
La principal conclusión para los integradores es clara: a medida que las empresas incorporan IA a sus operaciones, también necesitan nuevas capas de visibilidad, gobierno y protección.