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Red Hat amplía las capacidades de OpenShift Virtualization y ofrece acompañamiento técnico y comercial para facilitar la migración de máquinas virtuales desde VMware. Los socios de negocio pueden participar en consultoría, implementación y modernización de infraestructura, con proyectos en sectores como banca, seguros y gobierno.
Red Hat busca ampliar su participación en el mercado de virtualización y captar organizaciones que actualmente operan con VMware mediante OpenShift Virtualization, una plataforma que permite administrar máquinas virtuales, modernizar cargas de trabajo e integrar entornos de contenedores.
La estrategia contempla acompañamiento técnico, evaluación de infraestructura y capacitación para los socios de negocio que buscan participar en proyectos de migración. Para los integradores de soluciones tecnológicas, representa una oportunidad de desarrollar servicios de consultoría, implementación, automatización y modernización de centros de datos.
Ernesto Amezcua, gerente de Soluciones en Red Hat México, explicó que una de las principales barreras para migrar desde VMware es la complejidad de los ambientes existentes y el riesgo que implica trasladar cargas de trabajo sin afectar la operación.
Por ello, Red Hat ofrece asesoría para evaluar cada infraestructura y construir una estrategia de migración de acuerdo con las necesidades del cliente.
Un equipo especializado revisa los ambientes VMware, identifica las características de la infraestructura y prepara una propuesta cuyo costo depende de factores como el número de máquinas virtuales, la segmentación de los ambientes y las integraciones necesarias.
Integradores participan en 80% de los proyectos
Red Hat busca que sus socios de negocio encabecen la mayor parte de los proyectos de virtualización y migración. De acuerdo con Amezcua, los canales participan en aproximadamente 80% de estas iniciativas, mientras que el fabricante asume el 20% restante, principalmente en proyectos que requieren capacidades de transformación más especializadas.
Entre los socios habilitados para trabajar con OpenShift Virtualization en México se encuentran Javanes, Inacom de México, Jar, Maxy IT, MC Microcomputación y Guzdan.
Los integradores intervienen desde la construcción del caso de negocio y la consultoría inicial hasta la implementación, puesta en marcha y, en determinados proyectos, el acompañamiento en ambientes de producción y desarrollo.
“Los canales son los que arman el caso de negocio, los que ayudan al cliente desde la consultoría, y después se involucran en la implementación y puesta en marcha”, afirmó Amezcua.
El fabricante también mantiene un área de servicios profesionales para atender proyectos que requieren consultoría especializada e integraciones adicionales. Un ejemplo es la incorporación de Ansible para automatizar ejecuciones y tareas en decenas de máquinas virtuales.
OpenShift Virtualization: oportunidad frente a VMware
Los cambios comerciales y de licenciamiento de VMware han llevado a algunas organizaciones a revisar sus estrategias de virtualización y evaluar alternativas para administrar sus cargas de trabajo.
En este contexto, Red Hat presenta OpenShift Virtualization como una opción para reducir el costo total de propiedad (TCO), aprovechar la infraestructura existente y facilitar la evolución hacia arquitecturas que integren máquinas virtuales, contenedores y aplicaciones modernas.
Para los integradores, el negocio no se limita a sustituir una plataforma por otra. La oportunidad está en evaluar los ambientes del cliente, calcular el retorno de inversión, diseñar arquitecturas y ofrecer servicios de migración y administración.
Red Hat identifica a las instituciones financieras, aseguradoras, grandes empresas y dependencias de gobierno como segmentos prioritarios para desarrollar estas iniciativas.
La propuesta también considera a los canales que buscan ampliar su portafolio con servicios de virtualización, automatización y modernización de aplicaciones.
Sonda: migración de 400 mil máquinas virtuales
Uno de los casos que Red Hat presenta para demostrar las capacidades de su plataforma es el de Sonda, proveedor de servicios de TI y centros de datos con operaciones en Brasil, México, Chile y Colombia.
La compañía emprendió un proceso de migración hacia OpenShift Virtualization para modernizar su infraestructura, sin comprometer los niveles de servicio ni la seguridad de las aplicaciones críticas que administra para sus clientes.
De acuerdo con la información compartida, Sonda gestiona alrededor de un millón de máquinas virtuales y ha migrado aproximadamente 400 mil. El proyecto también contempla la migración de seis mil servidores, bajo un esquema que busca mantener la continuidad operativa de sus servicios en Latinoamérica.
La selección de Red Hat respondió, según lo expuesto en el caso, a su trayectoria, solidez financiera y cumplimiento de compromisos contractuales.
La plataforma OpenShift Virtualization constituye la base tecnológica de la migración, mientras que el soporte y acompañamiento del fabricante permiten mantener la operación y planear nuevas etapas de modernización.
Entre los siguientes objetivos de Sonda se encuentra preparar su infraestructura para incorporar aplicaciones de inteligencia artificial.
Virtualización, contenedores e inteligencia artificial
La estrategia de Red Hat busca posicionar OpenShift como una plataforma que permita a las organizaciones operar máquinas virtuales y contenedores, además de preparar sus infraestructuras para nuevas cargas de trabajo relacionadas con inteligencia artificial.
Otro diferenciador es la posibilidad de desplegar ambientes virtuales en el Edge, lo que amplía los escenarios de implementación para empresas con operaciones distribuidas.
Para fortalecer esta oferta, Red Hat trabaja en la evaluación de ambientes VMware y en la ampliación de su red de socios especializados en OpenShift Virtualization.
Amezcua señaló que el proceso de incorporación de nuevos socios no requiere un periodo prolongado. Mediante su programa de canal, Red Hat proporciona acceso a herramientas y ambientes de prueba para que los integradores conozcan la plataforma, realicen instalaciones y desarrollen las capacidades necesarias para replicar proyectos.
De esta manera, el fabricante busca que los canales conviertan la migración de VMware en una línea de negocio que también incluya consultoría, automatización, servicios administrados y modernización de aplicaciones.
Para los integradores, el reto será pasar de vender infraestructura virtualizada a construir proyectos de transformación tecnológica, con servicios especializados que acompañen al cliente antes, durante y después de la migración.