La cancelación de cinco PAC genera incertidumbre para las empresas de software mexicanas y sus clientes. CANISOFT advierte sobre los costos, riesgos operativos y retos del timbrado fiscal.
Existe una gran preocupación en la comunidad de empresas de software en México. La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno canceló a 5 PACs (Proveedores Autorizados de Certificación). Las empresas que emiten facturas mediante software mexicano están obligadas a que su información sea procesada por un PAC antes de llegar al SAT. Estos 5 PACs representan el 20 % de los timbres nacionales, lo que equivale a que 1 de cada 5 contribuyentes se verá afectado en sus operaciones de CFDI 4.0 o timbrado de nómina.
Además, la carga principal recae sobre nosotros, los proveedores de sistemas de software. Nos vemos obligados, por causas ajenas a nuestro control, a buscar alternativas con otros PACs, negociar tecnología y precios, y realizar reuniones para integrar sistemas en medio de cuellos de botella, sin contar con el tiempo ni con la exclusividad necesarios. Requerimos revisar diseño y pruebas, asegurar la redundancia en el timbrado y examinar contratos legales en la fecha más complicada del año. Por si fuera poco, nada nos garantiza que el nuevo PAC al que nos cambiemos no sea cancelado también.
Estas afectaciones generan gastos que los PACs sancionados no van a sufragar. En el proceso de timbrado, los PACs no intervienen en la negociación comercial, ya que actúan como un tercero; por lo tanto, no se ven beneficiados por estas operaciones.
Un timbre puede costar, ¿qué les gusta?, ¿un peso? Si se compra en volumen sale más barato dada la cantidad de transacciones, por lo que no hay manera de que un PAC se vuelva cómplice de un delito, sobre todo después de haber superado múltiples y rigurosas certificaciones. Desde www.canisoft.org.mx estamos muy preocupados por nuestros clientes contribuyentes, por la responsabilidad que asumimos y por la incertidumbre que esto suma al cumplimiento legal de sus operaciones.
De ninguna manera estoy defendiendo el delito que cometen las «factureras»; lo que tengo claro es el profesionalismo que las empresas PAC han demostrado a lo largo de su trayectoria.