IQSEC integra gestión de identidades humanas y de IA con One Identity

Por Diana Payan

La alianza permite a las organizaciones controlar accesos, administrar cuentas privilegiadas y supervisar las identidades de agentes de Inteligencia Artificial, mediante herramientas de IAM, IGA y PAM.

El integrador de soluciones de ciberseguridad IQSEC y el fabricante One Identity ofrecen al mercado mexicano una propuesta para gestionar identidades humanas y no humanas, controlar los accesos a sistemas y aplicaciones, y administrar cuentas privilegiadas dentro de las organizaciones.

La iniciativa cobra relevancia ante el crecimiento de los agentes de Inteligencia Artificial (IA), que requieren identidades, permisos y mecanismos de supervisión propios para evitar accesos no autorizados y reducir riesgos en la infraestructura tecnológica.

La propuesta conjunta se estructura en tres componentes: IAM (Identity and Access Management), IGA (Identity Governance and Administration) y PAM (Privileged Access Management), que cubren distintas etapas del ciclo de vida de las identidades y sus privilegios.

Tres capas para controlar las identidades

Cada componente atiende una necesidad específica dentro de la estrategia de gestión de accesos:

  • IAM (gestión de identidades y accesos): permite identificar qué usuarios tienen acceso a las aplicaciones y qué permisos poseen. Incluye la segmentación de funciones, autenticación multifactor (MFA) e inicio de sesión único (SSO).
  • IGA (gobierno y administración de identidades): establece quién autoriza los accesos, administra las cuentas y supervisa sus movimientos. También permite definir responsabilidades y límites de operación para las identidades no humanas, incluidos los agentes de IA.
  • PAM (gestión de accesos privilegiados): controla las cuentas con permisos elevados, así como las sesiones y actividades realizadas mediante ellas.

Como integrador de One Identity, IQSEC brinda servicios de consultoría, diagnóstico, diseño e implementación de proyectos de gestión de identidades y accesos. Su propuesta considera marcos de referencia como NIST y requerimientos regulatorios aplicables en México, entre ellos los relacionados con pagos electrónicos y protección de datos personales.

Cómo implementa IQSEC un proyecto de gestión de identidades

El servicio comienza con la definición del alcance junto con el cliente y la identificación de las cuentas humanas y no humanas que requieren evaluación.

Posteriormente, IQSEC realiza un diagnóstico para determinar el nivel de madurez de la organización en materia de gestión de identidades. Con base en los resultados, plantea una hoja de ruta o roadmap cuya implementación toma, en promedio, ocho semanas.

El proceso también contempla la gestión del cambio, debido a que la incorporación de controles de acceso modifica procedimientos, responsabilidades y actividades de los usuarios.

Mauricio Torres, consultor senior de ciberseguridad en IQSEC, explicó que este acompañamiento es necesario para facilitar la adopción de las herramientas y los nuevos mecanismos de control.

OneLogin y Safeguard: control de usuarios y terceros

Dentro del portafolio de One Identity, OneLogin permite centralizar el acceso seguro a las aplicaciones de una organización. La solución se integra con aplicaciones de autenticación como Google Authenticator y Microsoft Authenticator, además de dispositivos físicos de autenticación.

Desde su consola, los administradores pueden dar de alta a colaboradores, modificar sus roles y permisos cuando cambian de responsabilidades, o revocar sus accesos cuando dejan la organización.

Para el control de proveedores y otros usuarios externos, IQSEC plantea el uso de Safeguard, solución de gestión de accesos privilegiados (PAM) de One Identity.

Esta herramienta permite que los terceros soliciten acceso a determinados recursos, mientras la organización monitorea sus sesiones en tiempo real y conserva la posibilidad de interrumpirlas de manera remota.

El mecanismo resulta relevante para empresas que requieren supervisar las conexiones externas a sus sistemas, especialmente cuando los proveedores necesitan ingresar a infraestructura crítica.

“No controlar el acceso de terceros a la organización abre una puerta a la infraestructura”, advirtió Torres. Añadió que sectores como el financiero, el gubernamental y las grandes empresas pueden establecer requisitos estrictos de protección para sus proveedores y socios tecnológicos.

Beneficios para las organizaciones

Gabriel Lobitsky, director general de One Identity para América Latina, señaló que la gestión de identidades permite a las empresas establecer controles sobre el ciclo de vida de los usuarios y reducir riesgos derivados de permisos que permanecen activos sin justificación.

Entre los beneficios que destacó se encuentran:

  • Control del ciclo de vida de los usuarios: automatización de altas, modificaciones y bajas de colaboradores para evitar que conserven privilegios después de cambiar de puesto o abandonar la empresa.
  • Eliminación de cuentas huérfanas: identificación y control de identidades activas, cuentas de servicio y accesos que carecen de responsables o mecanismos adecuados de administración.
  • Asignación de permisos por roles: definición de privilegios conforme a las funciones de cada usuario, lo que también facilita la atención de solicitudes en las mesas de servicio.
  • Supervisión de agentes de IA: visibilidad sobre qué agentes tienen acceso a los sistemas, qué funciones desempeñan, quién es responsable de ellos y cuáles son los límites de sus permisos.
  • Segregación de funciones: aplicación de controles para evitar conflictos de interés en sistemas críticos, como impedir que una persona autorice sus propios permisos.
  • Trazabilidad: registro y seguimiento de las actividades realizadas por identidades humanas y no humanas.
  • Cumplimiento normativo: generación de controles y evidencias para atender los requerimientos de seguridad y auditoría.

Identidades no humanas: un nuevo reto para los integradores

El crecimiento de las identidades no humanas representa un desafío adicional para las áreas de seguridad. Los agentes de IA, las cuentas de servicio y otros procesos automatizados requieren credenciales y permisos para interactuar con aplicaciones, bases de datos e infraestructura empresarial.

Torres señaló que el 83% de las empresas en México reportó incidentes de seguridad relacionados con identidades durante el último año. También refirió que en el país se registraron 58.1 mil millones de intentos de ciberataque durante 2025.

El especialista advirtió que la adopción de agentes de Inteligencia Artificial aumentará la complejidad de esta tarea. De acuerdo con las estimaciones que compartió, podrían existir entre 43 y 140 identidades no humanas por cada identidad humana dentro de las organizaciones.

A estos riesgos se suma el impacto económico del fraude digital, cuyas pérdidas durante 2025 superaron los mil millones de dólares, según los datos expuestos durante la presentación.

En su trabajo con clientes, IQSEC también identificó que el 22% de las brechas de seguridad analizadas en 2025 comenzó con el abuso de credenciales. Asimismo, señaló que el 71% de las ofertas de acceso detectadas en foros clandestinos incluía cuentas con privilegios elevados.

Oportunidad de negocio para integradores

La gestión de identidades humanas y no humanas representa una oportunidad para los integradores que buscan ampliar su oferta de ciberseguridad con servicios especializados.

Los proyectos pueden comenzar con diagnósticos de madurez y auditorías de accesos, para posteriormente incorporar plataformas IAM, IGA y PAM, así como servicios de implementación, administración, monitoreo y cumplimiento.

Para los socios de canal, el crecimiento de los agentes de IA agrega una nueva dimensión a esta oferta: ayudar a las organizaciones a identificar quién —o qué agente— accede a sus sistemas, con qué permisos opera, quién responde por sus actividades y cómo revocar sus privilegios cuando sea necesario.

Más información relacionada: IQSEC crea su propia cantera de expertos en ciberseguridad


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