La inteligencia artificial física abre un nuevo mercado para el canal de distribución: Capgemini

Por Omar Barrera

Fabricantes, mayoristas, integradores y distribuidores de tecnología, deberán evolucionar de la venta de hardware a proyectos integrales que combinan IA, conectividad, software, automatización y servicios de alto valor agregado.

La Inteligencia Artificial física comienza a dejar los laboratorios para convertirse en una nueva oportunidad de negocio para fabricantes, distribuidores e integradores tecnológicos.

De acuerdo con Capgemini, la incorporación de robots humanoides y sistemas autónomos en industrias como manufactura, logística, salud, agricultura y alta tecnología impulsará una nueva generación de proyectos que combinarán hardware, software, inteligencia artificial y servicios especializados.

Aunque los robots industriales forman parte de las fábricas desde hace décadas, la diferencia ahora radica en que la Inteligencia Artificial les permite operar con un mayor nivel de autonomía, colaborar con las personas y adaptarse a entornos diseñados originalmente para trabajadores humanos, explicó Armando Pineda, vicepresidente y director del Global Delivery Center de Capgemini México.

Agregó que la IA física comienza a alcanzar un punto de inflexión gracias a tres factores:

  • La reducción del costo del hardware
  • La mayor conectividad
  • La disponibilidad de nuevos modelos de negocio que facilitan el acceso a robots inteligentes

La conectividad deja de ser un componente adicional y se convierte en el habilitador de la autonomía en tiempo real, la navegación y la conciencia espacial de los robots, ampliando las oportunidades para integradores especializados en redes, infraestructura inalámbrica y edge computing.

Incluso, dijo, hoy existen plataformas comerciales donde ya es posible adquirir robots programables que posteriormente pueden integrarse con Inteligencia Artificial para realizar tareas específicas.

«La inteligencia artificial física busca que los robots puedan interactuar con el entorno tal como lo hace una persona, utilizando herramientas, moviendo materiales, operando maquinaria o realizando tareas repetitivas sin necesidad de rediseñar completamente las instalaciones industriales», señaló.

Esta capacidad representa una ventaja importante para las organizaciones, ya que reduce costos de implementación, acelera la adopción tecnológica y mejora la productividad sin reemplazar completamente al personal.

Más allá del avance tecnológico, uno de los principales detonadores de la IA física será el envejecimiento de la fuerza laboral industrial y la escasez de personal especializado.

Conforme operadores con décadas de experiencia comiencen a retirarse, las organizaciones buscarán automatizar procesos para mantener la productividad.

El negocio no está sólo en vender robots

Para el ecosistema del canal de distribución, Capgemini considera que la oportunidad va mucho más allá de comercializar robots humanoides.

Medina explicó que cada proyecto requerirá integrar plataformas de inteligencia artificial, sensores, infraestructura tecnológica, software, servicios de ingeniería y procesos de automatización, por lo que será indispensable la colaboración entre fabricantes, desarrolladores tecnológicos, integradores y distribuidores especializados.

«Los fabricantes de robots, los desarrolladores de plataformas de inteligencia artificial y los socios tecnológicos tendrán que trabajar de manera conjunta para dotar al canal del conocimiento necesario para comercializar este tipo de soluciones», afirmó.

En este nuevo escenario, el valor del distribuidor estará en entender los procesos del cliente, diseñar arquitecturas tecnológicas e integrar soluciones completas, más que en la venta de equipos de manera aislada.

Todos los sectores serán impactados

Un estudio de Capgemini relativo a la Inteligencia Artificial física mostró que su adopción se acelerará durante los próximos cinco años.

En promedio, 38% de las organizaciones prevé implementar robots humanoides antes de 2030, mientras que sectores como automotriz (54%), alta tecnología (52%) y aeroespacial (49%) encabezan la adopción.

No obstante, la consultora también identificó oportunidades crecientes en agricultura, ciencias de la vida, energía, salud y logística.

Empresas globales ya utilizan robots humanoides para automatizar almacenes, mover mercancías, realizar inspecciones hospitalarias o atender restaurantes, demostrando que la tecnología comienza a extenderse hacia aplicaciones comerciales cada vez más amplias.

Incluso, refirió el estudio, durante 2025 las empresas dedicadas al desarrollo de robótica captaron una cifra récord de 40,700 millones de dólares, impulsadas por fondos de capital de riesgo que aceleran la creación de nuevas plataformas, robots inteligentes y aplicaciones industriales.

Asimismo, más de 60% de las organizaciones prevé escalar proyectos de IA física durante los próximos cinco años, una adopción que inicialmente se concentrará en plataformas robóticas ya existentes como robots móviles autónomos, brazos industriales, cobots, drones, cuadrúpedos y humanoides.

Ese cambio abre una nueva oportunidad para fabricantes, mayoristas, integradores y distribuidores de tecnología, quienes deberán evolucionar desde la venta de hardware hacia proyectos integrales que combinen inteligencia artificial, conectividad, software, automatización y servicios de alto valor agregado.

La preparación del canal será determinante

Capgemini advirtió que el principal reto para acelerar este mercado no será únicamente tecnológico, sino también de conocimiento.

La firma recomienda comenzar con casos de uso específicos que generen confianza, rediseñar los flujos de trabajo, establecer arquitecturas escalables y mantener siempre la supervisión humana sobre las operaciones automatizadas.

En ese contexto, el canal de distribución deberá fortalecer sus capacidades en Inteligencia Artificial, robótica, integración de plataformas y servicios de consultoría para acompañar a las empresas durante todo el proceso de adopción.

«La inteligencia artificial física no busca reemplazar a las personas; busca crear entornos de trabajo más seguros, eficientes y productivos. El factor humano seguirá siendo indispensable para lograr una adopción exitosa», afirmó Medina.

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