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Omdia reporta un crecimiento de 127% en los envíos globales durante el primer semestre de 2026. Meta concentra 81.3% del mercado, mientras China se convierte en laboratorio de nuevos diseños y América Latina aparece como una región con espacio para adopción y nuevos casos de uso.
Los lentes con inteligencia artificial dejaron de ser una categoría experimental para convertirse en uno de los segmentos emergentes del mercado de dispositivos conectados. Durante el primer semestre de 2026, los envíos globales alcanzaron 4.2 millones de unidades, un incremento interanual de 127%, de acuerdo con datos de Omdia.
El crecimiento todavía parte de una base relativamente pequeña, pero la velocidad de expansión muestra que los consumidores están encontrando utilidad en integrar funciones de inteligencia artificial a un objeto cotidiano: unos lentes.
Omdia señala que el mercado está evolucionando alrededor de funciones como captura de fotografías y video con manos libres, audio abierto y asistencia mediante IA, características que permiten utilizar el dispositivo sin sacar el smartphone del bolsillo.
La tendencia también coincide con una transformación más amplia del mercado de dispositivos inteligentes. Omdia estimó previamente que los envíos mundiales de lentes con IA superarían los 15 millones de unidades durante 2026, después de que 2025 cerrara con 8.7 millones de unidades.
Meta concentra el mercado
El crecimiento de la categoría tiene un protagonista claramente identificado.
En 1H26, Meta envió 3.4 millones de lentes con IA, equivalentes a 81.3% del mercado mundial. La compañía ha construido esta posición alrededor de sus dispositivos desarrollados junto con marcas de óptica y de la integración de funciones de IA en formatos similares a lentes convencionales.
El dato también muestra una característica importante del mercado: aunque la categoría está creciendo con rapidez, todavía existe una concentración considerable en un solo fabricante.
El resto del mercado está comenzando a fragmentarse mediante propuestas que modifican el diseño, la interfaz y los casos de uso.
Un ejemplo es Even Realities, que pasó del quinto lugar en 2H25 al segundo en 1H26, con 102 mil unidades enviadas y una participación de 2.4%.
Su propuesta prescinde de cámara y bocinas para concentrarse en un diseño más delgado, una pantalla monocromática y funciones de productividad como la transcripción en tiempo real.
Esto revela que los lentes con IA no necesariamente evolucionarán hacia un único formato.
De cámaras a asistentes personales
La evolución resulta relevante porque el concepto de «lentes con IA» comienza a abarcar diferentes combinaciones de hardware.
Entre ellas están:
- Cámara + audio + asistente de IA, para captura de contenido e interacción mediante voz.
- Pantalla + IA, para mostrar información contextual directamente frente al usuario.
- Audio + sensores, para interacción manos libres sin pantalla.
- Diseños orientados a productividad, como transcripción y asistencia contextual.
- Integración con smartphones y otros dispositivos, para ampliar las capacidades del ecosistema.
Omdia identifica precisamente esta diversificación como una de las tendencias que marcarán el desarrollo de la categoría. La firma diferencia entre lentes básicos, lentes con IA y dispositivos XR, dependiendo de sus capacidades de inteligencia artificial, interacción y visualización.
China prueba nuevos formatos
Mientras Estados Unidos mantiene la mayor participación regional, China está desempeñando un papel diferente: funciona simultáneamente como mercado, centro de manufactura y campo de pruebas para nuevos diseños.
Durante 1H26, los envíos de lentes con IA en China continental crecieron 306% interanual hasta 520 mil unidades.
El mercado chino, sin embargo, presenta una estructura mucho más fragmentada que la mundial. Alibaba obtuvo 17.4%, INMO 14.6% y Xiaomi 14.0%; en conjunto, las tres compañías representaron 46.1% de los envíos, mientras que otros fabricantes concentraron 53.9%.
El contraste es significativo: mientras Meta concentra más de ocho de cada 10 unidades enviadas globalmente, ningún fabricante chino alcanza por sí solo una participación comparable en su mercado doméstico.
Para los fabricantes, esto abre espacio para experimentar con pantallas, cámaras, audio, asistentes de IA y diferentes diseños de montura.
Jason Low, Research Director de Omdia, señala que esta diversidad apunta a que no existe un único formato de lentes con IA que pueda atender todas las preferencias y escenarios de uso.
El mercado ya no depende solamente de la novedad
El crecimiento de los lentes con IA también permite identificar un cambio en la propuesta de valor.
La primera generación de dispositivos inteligentes de este tipo podía presentarse como una novedad tecnológica. Ahora el argumento comercial se desplaza hacia funciones concretas.
¿Qué puede hacer un usuario con unos lentes con IA?
- Tomar fotografías y videos sin utilizar las manos.
- Escuchar audio sin bloquear completamente el entorno.
- Consultar un asistente mediante voz.
- Obtener transcripciones en tiempo real.
- Acceder a información contextual.
- Incorporar funciones de traducción o navegación conforme evolucionen los servicios.
- Utilizar IA como una interfaz más natural para determinadas tareas.
Omdia ya ha identificado funciones como traducción en tiempo real, navegación contextual e interacción multimodal dentro de la evolución de las plataformas de lentes inteligentes.
El punto central es que el dispositivo no necesita sustituir al smartphone para encontrar un mercado. Puede convertirse en una interfaz complementaria, especialmente para actividades en las que sacar y mirar el teléfono resulta poco práctico.
América Latina: un mercado por desarrollar
Para América Latina, el crecimiento de los lentes con IA plantea una oportunidad potencial, aunque los datos disponibles no permiten afirmar que la región ya tenga una penetración comparable con Estados Unidos o China.
De hecho, la expansión internacional de esta categoría ya contempla mercados latinoamericanos. Omdia señaló en marzo que Meta había ampliado la disponibilidad de sus lentes con IA hacia nuevos mercados, entre ellos México y Brasil.
Esto coloca a la región en una posición interesante: no necesariamente como centro de desarrollo del hardware, sino como territorio para probar aplicaciones, servicios y modelos comerciales asociados con IA wearable.
Para México, Brasil, Colombia, Chile y otros mercados latinoamericanos pueden aparecer casos de uso vinculados con:
Retail y atención al cliente
Los lentes podrían utilizarse para consultar información de productos, recibir instrucciones o documentar procesos sin interrumpir una actividad física.
Logística y operación
Un trabajador podría acceder mediante voz a instrucciones, listas de tareas o información contextual mientras mantiene las manos ocupadas.
Servicios de campo
Técnicos e instaladores podrían consultar documentación, recibir asistencia remota o registrar evidencia de un trabajo sin utilizar una computadora portátil.
Educación y capacitación
La combinación de audio, cámara, IA y eventualmente pantallas puede habilitar nuevas formas de capacitación contextual.
Turismo y traducción
La traducción y la información contextual constituyen casos de uso particularmente compatibles con un dispositivo que acompaña al usuario mientras se desplaza.
Una oportunidad también para el canal tecnológico
La expansión de los lentes con IA no implica solamente vender hardware. Para distribuidores, integradores y proveedores de servicios, la oportunidad potencial está en construir soluciones alrededor del dispositivo.
El modelo podría combinar:
Lentes + smartphone + conectividad + IA + aplicaciones + administración de dispositivos + soporte.
En entornos empresariales, esto abre una conversación distinta a la venta tradicional de wearables. Un integrador podría participar en la configuración, conectividad, seguridad, desarrollo de aplicaciones, integración con sistemas corporativos y soporte.
La evolución de la categoría hacia servicios también coincide con la visión de Omdia de que los dispositivos de IA tenderán a integrarse con otros equipos, servicios y entornos conectados, en lugar de operar como productos aislados.
Privacidad: el principal desafío de los lentes con cámara
El crecimiento también introduce una discusión que será especialmente relevante conforme aumente la adopción.
Los lentes equipados con cámaras pueden registrar imágenes y audio mientras el usuario se encuentra en espacios públicos, centros de trabajo, establecimientos comerciales o reuniones.
Omdia identifica la privacidad como uno de los factores que están impulsando la fragmentación del mercado. La firma plantea que los fabricantes deberán explicar con precisión qué información capturan las cámaras, cómo se utiliza y bajo qué condiciones puede compartirse.
El desafío no es únicamente tecnológico. También involucra diseño de producto, indicadores visibles de grabación, políticas de datos, consentimiento y regulación local.
Para América Latina, esto será particularmente importante porque cualquier despliegue empresarial deberá considerar las legislaciones de protección de datos aplicables en cada país.
De accesorio tecnológico a nueva interfaz de IA
Los 4.2 millones de lentes con IA enviados durante el primer semestre de 2026 todavía representan un mercado pequeño frente al de smartphones, PCs u otros dispositivos de consumo. Pero su crecimiento de 127% muestra que la categoría está encontrando una posición propia.
La principal señal del mercado no está solamente en el volumen. Está en la diversidad de propuestas que comienza a surgir.
Meta apuesta por una experiencia integrada en lentes convencionales; fabricantes chinos exploran nuevas combinaciones de cámaras, audio y pantallas; otros desarrolladores priorizan productividad y dispositivos más discretos.
La siguiente etapa será determinar cuáles de esas funciones consiguen convertirse en hábitos cotidianos.
Para América Latina, el desarrollo de esta categoría representa una oportunidad todavía incipiente: no sólo importar lentes inteligentes, sino desarrollar los servicios, aplicaciones e integraciones que hagan que la IA wearable tenga utilidad concreta en el trabajo y la vida diaria.