HPC obliga a rediseñar centros de datos

Por InfoChannel High Tech Editores

El cómputo de alto desempeño y la IA elevan las exigencias de los centros de datos en América Latina: racks de más de 100 kW, crecimiento anual de 12% y nuevos retos de energía, enfriamiento y soberanía digital.

El crecimiento de la inteligencia artificial (IA) y el cómputo de alto desempeño (HPC) está elevando la demanda de infraestructura para centros de datos en América Latina y el Caribe. Los nuevos entornos pueden superar los 100 kilovatios de consumo por rack, mientras el mercado regional registra una tasa de crecimiento anual compuesta cercana al 12%, cifras que obligan a operadores e inversionistas a replantear sus estrategias de capacidad, energía y enfriamiento.

Durante el Data Center 4U Online Summit, organizado por Panduit, especialistas advirtieron que la expansión de las cargas de IA, machine learning, analítica avanzada y procesamiento masivo de datos está acelerando la obsolescencia de instalaciones tradicionales y modificando los criterios para diseñar nuevos centros de datos.

Para los tomadores de decisiones, el desafío ya no consiste únicamente en incorporar servidores y GPU, sino en garantizar que la infraestructura eléctrica, térmica y de conectividad pueda soportar mayores densidades de procesamiento sin comprometer la disponibilidad ni la rentabilidad de las instalaciones.

Racks de más de 100 kW presionan la infraestructura

Víctor Juárez, Business Development Manager for Data Centers para Panduit LATAM, señaló que la IA está modificando incluso el diseño de los edificios que alojan centros de datos, debido a las nuevas exigencias de distribución eléctrica, enfriamiento y conectividad por fibra óptica.

El crecimiento regional, explicó, se concentra en polos estratégicos como São Paulo, Santiago, Bogotá y Querétaro, donde la expansión de los servicios digitales demanda mayor capacidad de procesamiento.

Uno de los cambios más relevantes es la densidad energética. Mientras los centros de datos tradicionales operaban con consumos considerablemente menores por rack, las nuevas instalaciones orientadas a IA pueden superar los 100 kW por rack.

Esta diferencia obliga a revisar tres componentes:

  • Energía: capacidad de distribución eléctrica para soportar mayores consumos.
  • Enfriamiento: sistemas térmicos capaces de disipar el calor generado por procesadores de alta densidad.
  • Conectividad: infraestructura de fibra óptica preparada para soportar mayores volúmenes de tráfico y procesamiento.

La velocidad de evolución tecnológica también acorta los ciclos de vida de las instalaciones. Infraestructuras diseñadas hace apenas una década enfrentan procesos de obsolescencia que obligan a anticipar inversiones y evaluar su capacidad de escalamiento.

Invertir en GPU no garantiza rentabilidad

La expansión del HPC también está cambiando el perfil de las organizaciones que requieren estas capacidades. Joseba Calvo, vicepresidente senior de EPI LATAM, explicó que el cómputo de alto rendimiento dejó de ser exclusivo de universidades y centros de investigación para extenderse a empresas y gobiernos.

La adopción de inteligencia artificial, gemelos digitales y machine learning está ampliando los casos de uso, pero también genera riesgos cuando las inversiones no responden a necesidades concretas.

“Hay empresas que compran los GPUs por comprarlos porque se hacen muy caros y no saben qué hacer con ellos”, advirtió Calvo.

El señalamiento tiene implicaciones para los proyectos de infraestructura: antes de adquirir aceleradores, servidores o capacidad de procesamiento, las organizaciones deben identificar las cargas de trabajo, los resultados esperados y el retorno de inversión.

Para integradores y proveedores de soluciones, esto representa una oportunidad para participar desde la consultoría y el dimensionamiento de proyectos, hasta la implementación de infraestructura especializada y servicios de operación.

Energía y sostenibilidad condicionan nuevas inversiones

Deiber Zambrano, Business Manager South of Latam en Panduit, identificó tres prioridades para evolucionar hacia centros de datos de alto desempeño: conectividad preparada para altas densidades, gestión térmica avanzada y arquitecturas eléctricas con capacidad para soportar consumos superiores.

“Aquí la parte de potencia se está volviendo la gran preocupación a futuro de los sistemas de alto cómputo”, afirmó.

La sostenibilidad también requiere indicadores más amplios que el PUE (Power Usage Effectiveness), utilizado para medir la eficiencia energética de los centros de datos.

Los especialistas destacaron la importancia de incorporar:

  • PUE: eficiencia en el uso de energía.
  • WUE: consumo y eficiencia en el uso del agua.
  • CO2e: emisiones equivalentes de dióxido de carbono.
  • Gestión de recursos: evaluación integral del impacto ambiental de la infraestructura.

Para los operadores, estos indicadores adquieren relevancia al evaluar nuevas inversiones, seleccionar tecnologías y establecer objetivos de eficiencia operativa.

Soberanía digital exige infraestructura regional

La ubicación y protección de los datos también están modificando las decisiones de inversión.

Giovanni King, presidente de la Asociación de Centros de Datos del Caribe, planteó la necesidad de desarrollar infraestructura interconectada que reduzca la dependencia de instalaciones fuera de cada país y fortalezca la resiliencia digital regional.

Su propuesta contempla esquemas de georredundancia, continuidad de negocio y las denominadas “embajadas digitales”, con mecanismos para proteger información crítica bajo marcos regulatorios adecuados.

La soberanía digital también representa un factor competitivo para empresas que desarrollan modelos de IA, manejan propiedad intelectual o procesan información sensible.

En consecuencia, la ubicación de los datos, su disponibilidad y las condiciones regulatorias para almacenarlos y procesarlos deben incorporarse desde la planeación de los proyectos.

Oportunidad de negocio para integradores

Los cambios en la infraestructura de centros de datos amplían el campo de participación de integradores, consultores y proveedores especializados.

Las necesidades identificadas durante el encuentro permiten distinguir cinco áreas de negocio:

  1. Modernización eléctrica: evaluación, actualización e implementación de sistemas de distribución de energía.
  2. Enfriamiento especializado: soluciones de gestión térmica para racks de alta densidad.
  3. Conectividad de alto desempeño: cableado estructurado y fibra óptica para nuevas arquitecturas.
  4. Continuidad operativa: proyectos de redundancia, resiliencia y recuperación ante desastres.
  5. Consultoría de infraestructura: dimensionamiento de cargas HPC e IA, eficiencia energética y evaluación del retorno de inversión.

El crecimiento de las aplicaciones de IA y HPC anticipa una nueva etapa para la industria regional. Sin embargo, la capacidad de procesamiento dejará de ser el único indicador de competitividad: la disponibilidad eléctrica, la eficiencia térmica, la sostenibilidad y el control de los datos serán determinantes para la viabilidad de los proyectos.

El mensaje central del Data Center 4U Online Summit es que la infraestructura debe evolucionar al ritmo de las cargas de trabajo que soporta. Para operadores e inversionistas, esto significa revisar desde ahora sus planes de expansión; para el canal tecnológico, especializarse en las soluciones que harán posible esa transformación.

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