La preparación del talento definirá el negocio de IA para el canal TI: Kyndryl

Por InfoChannel High Tech Editores

El 57% de las organizaciones afirma que la Inteligencia Artificial ya forma parte de sus procesos empresariales centrales o que se encuentra ampliamente desplegada en toda la empresa, cuando un año antes apenas el 35% reportaba ese nivel de integración.

La carrera por implementar Inteligencia Artificial dentro de las empresas está entrando en una nueva etapa. Si durante los últimos dos años la conversación se centró en modelos de lenguaje, infraestructura, GPUs y plataformas de IA, hoy el verdadero diferenciador competitivo comienza a trasladarse hacia un activo mucho más complejo: las personas.

Ese es el principal hallazgo del People Readiness Report 2026 de Kyndryl, estudio elaborado entre 1,100 altos ejecutivos de negocio y tecnología en ocho países, el cual concluye que la mayoría de las organizaciones está acelerando la adopción de IA mucho más rápido de lo que prepara a sus colaboradores para trabajar con ella.

Para el ecosistema de integradores, consultores y proveedores de servicios administrados, este cambio representa una transformación del modelo de negocio. La venta de licencias o infraestructura deja de ser suficiente; ahora el mayor valor agregado consiste en acompañar a los clientes en la transformación organizacional necesaria para convertir las inversiones en IA en resultados medibles.

La IA ya llegó… pero los resultados aún no

El informe muestra que la adopción tecnológica avanza rápidamente.

Actualmente, el 57% de las organizaciones afirma que la Inteligencia Artificial ya forma parte de sus procesos empresariales centrales o que se encuentra ampliamente desplegada en toda la empresa, cuando un año antes apenas el 35% reportaba ese nivel de integración.

Sin embargo, la madurez tecnológica no necesariamente se traduce en éxito.

Solo el 32% de las empresas ha logrado al menos uno de sus dos principales objetivos de negocio relacionados con IA y únicamente el 10% asegura haber alcanzado ambos.

Para un empresario del canal TI, este dato cambia completamente la conversación comercial.

La pregunta ya no es “¿cómo implemento IA?”, sino “¿cómo obtengo retorno de inversión?”

Y ahí aparece una nueva oportunidad para los integradores: vender consultoría estratégica, rediseño operativo, capacitación y acompañamiento durante todo el ciclo de adopción.

La verdadera brecha es humana

El estudio identifica que la principal limitante para aprovechar la IA no es tecnológica.

Solo el 23% de las organizaciones considera que su fuerza laboral está completamente preparada para trabajar con Inteligencia Artificial, cifra que incluso disminuyó seis puntos respecto al año anterior. Al mismo tiempo, el 79% de los ejecutivos teme que la velocidad con la que evoluciona la IA supere la capacidad de adaptación de sus empleados, sus modelos operativos y sus mecanismos de gobierno.

Desde la perspectiva del canal de distribución, esto abre un mercado mucho más rentable que la simple integración tecnológica.

Las organizaciones necesitan servicios como:

  • Diagnósticos de madurez en IA.
  • Capacitación ejecutiva y operativa.
  • Gestión del cambio organizacional.
  • Diseño de procesos asistidos por IA.
  • Gobierno corporativo para Inteligencia Artificial.
  • Definición de políticas de uso responsable.
  • Medición del retorno de inversión.

En otras palabras, la IA comienza a convertirse en un proyecto de negocio y no únicamente de TI.

El nuevo negocio para consultores e integradores

El estudio demuestra que las organizaciones más avanzadas ya comenzaron a modificar su estructura interna.

El 61% afirma haber rediseñado puestos de trabajo para adaptarlos al uso de IA y otro 24% incluso está creando nuevas posiciones dedicadas específicamente a la gestión de estas tecnologías.

Este escenario abre oportunidades para que el canal comercialice nuevos servicios profesionales como:

  • rediseño organizacional;
  • automatización de procesos;
  • definición de nuevos perfiles laborales;
  • adopción de asistentes inteligentes;
  • implementación de agentes de IA;
  • entrenamiento para usuarios finales.

Se trata de proyectos de mayor valor consultivo y ciclos comerciales más largos, pero también con mayores márgenes y posibilidades de contratos recurrentes.

La capacitación se convierte en un servicio recurrente

Uno de los datos más relevantes para el canal es que 52% de las organizaciones reconoce que encontrar talento con habilidades en IA es cada vez más complicado.

Mientras tanto, únicamente una tercera parte ha implementado completamente programas de capacitación que enseñan a sus colaboradores a trabajar junto con herramientas de Inteligencia Artificial.

Esto convierte a la formación especializada en uno de los mercados con mayor potencial para los próximos años.

Los integradores ya no solo podrán vender plataformas de IA generativa.

También podrán desarrollar modelos de negocio alrededor de:

  • academias corporativas;
  • certificaciones;
  • talleres especializados;
  • programas de adopción;
  • capacitación continua;
  • servicios administrados de evolución tecnológica.

El gobierno de IA será otro gran diferenciador

La llegada de agentes autónomos también incrementa la necesidad de establecer controles.

El reporte señala que 81% de las organizaciones espera que durante el próximo año los agentes de IA comiencen a tomar decisiones relevantes para el negocio, aunque únicamente 25% confía actualmente en resultados completamente autónomos.

Esta diferencia refleja un mercado prácticamente virgen para consultores especializados en gobierno de IA.

De hecho, apenas el 33% de las organizaciones cuenta con políticas claras sobre qué decisiones puede tomar la Inteligencia Artificial y solo 27% dispone de capacidades de monitoreo para todos sus sistemas de IA. El estudio concluye que las organizaciones con mejores prácticas de gobierno también obtienen mayores niveles de confianza interna y mejores resultados de negocio derivados de sus inversiones en IA.

Los líderes obtienen mejores resultados

Kyndryl identifica además un pequeño grupo denominado “Pacesetters”, equivalente apenas al 9% de los participantes del estudio.

Estas organizaciones presentan indicadores significativamente superiores:

  • tienen 1.5 veces más probabilidades de generar crecimiento de ingresos relacionado con IA;
  • son 1.6 veces más propensas a impulsar innovación en productos y servicios.

El denominador común no es una tecnología distinta, sino la manera en que alinean personas, procesos y toma de decisiones.

La transformación comienza con las personas

Para Kim Basille, CIO de Kyndryl, el verdadero reto consiste en preparar al talento para trabajar bajo nuevos modelos operativos.

“Este es un momento crítico para las empresas globales que luchan por adoptar la IA, rediseñar flujos de trabajo y buscar innovación, pero están descubriendo que sus mayores activos, su gente, necesitan más atención. Los datos muestran que las organizaciones que invierten en personas —ya sea replanteando roles y flujos de trabajo, dedicando recursos a la mejora de habilidades y la recapacitación, o guiando a los empleados en el cambio— están experimentando resultados positivos a un ritmo mucho mayor.”

En la misma línea, Mark Paulek, Director de Recursos Humanos de Kyndryl, considera que la velocidad del cambio tecnológico ya superó la transformación organizacional.

“La IA está remodelando el trabajo más rápido que las organizaciones están remodelando su plantilla. Los líderes que avanzan están alineando habilidades, roles y toma de decisiones con cómo está cambiando realmente el trabajo. Cuando las personas entienden su papel en ese sistema, la confianza y el rendimiento escalan juntos.”

Lo que debe hacer el canal de distribución

Para empresarios del ecosistema TI, el mensaje es claro: la siguiente ola de ingresos alrededor de la Inteligencia Artificial no estará impulsada únicamente por infraestructura, licenciamiento o plataformas.

El verdadero crecimiento provendrá de ayudar a las organizaciones a transformar su operación mediante servicios de consultoría, gobierno de IA, capacitación, gestión del cambio, rediseño de procesos y adopción tecnológica.

En ese contexto, el integrador deja de ser un proveedor de tecnología para convertirse en un socio estratégico capaz de traducir la Inteligencia Artificial en productividad, innovación y retorno de inversión, un posicionamiento que probablemente definirá a los líderes del canal durante los próximos años.

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