IQSEC impulsa un semillero de talento para formar especialistas en ciberseguridad, SOC, threat hunting e Inteligencia Artificial ante la escasez de profesionales en México.
La falta de especialistas en ciberseguridad se convirtió en uno de los principales obstáculos para integradores, MSSP y proveedores de servicios tecnológicos en México. Frente a este escenario, IQSEC decidió crear un modelo propio de formación para desarrollar talento especializado desde cero y responder a la creciente demanda del mercado.
La compañía ya formó tres generaciones de estudiantes y recién egresados mediante un semillero de talento enfocado en arquitecturas de seguridad, análisis de riesgos, gestión de incidentes, seguridad OT y, próximamente, ciberseguridad aplicada a Inteligencia Artificial.
IQSEC es una compañía dedicada a integrar y prestar servicios especializados en ciberseguridad.
César Sanabria, jefe de Consultoría Estratégica y Cumplimiento en IQSEC, explicó que el déficit de habilidades en seguridad digital ya impacta directamente la operación de las organizaciones.
“67% de los empleadores no encuentra el talento especializado que demanda y 95% de los equipos de ciberseguridad tienen déficit de habilidades”, señaló el ejecutivo.
El vocero explicó que uno de los mayores retos para las empresas no solo es encontrar especialistas, sino mantenerlos dentro de sus equipos. De acuerdo con datos compartidos por la firma, 48% de los profesionales abandona su empleo por falta de actualización de habilidades y 47% por agotamiento laboral.
En México, agregó Sanabria, existen apenas alrededor de 400 personas con la certificación CISSP, considerada una de las más reconocidas en la industria de ciberseguridad.
Aprenden defendiendo, no simulando
Para enfrentar esta problemática, IQSEC implementó un programa intensivo de seis meses dirigido a estudiantes, recién egresados y perfiles autodidactas familiarizados con plataformas de entrenamiento como Hacker the Box, TryHackMe y CFFS.
Durante la convocatoria más reciente, la empresa recibió alrededor de 400 postulaciones y seleccionó a 25 participantes. Cada uno recibe apoyo económico mensual, equipo de cómputo y hospedaje para quienes provienen de otras ciudades.
“Aprenden defendiendo, no simulando”, afirmó Sanabria, al explicar que desde el segundo mes los participantes trabajan en incidentes y proyectos reales de clientes de IQSEC.
El programa incluye fundamentos de ciberseguridad, identidad digital, gestión de incidentes y entrenamiento especializado en operación SOC, además de mentorías enfocadas en habilidades blandas relacionadas con trabajo colaborativo y atención a clientes.
IQSEC aseguró que contrató a egresados de las tres generaciones formadas hasta ahora. Algunos de ellos evolucionan hacia áreas especializadas dentro de la compañía.
Botones de muestra
Lucía Villareal inició como analista nivel 1 y 2 y actualmente dirige su desarrollo hacia respuesta a incidentes. Nelly López busca especializarse en threat hunting, mientras que Diana Santamaría trabaja en proyectos de automatización e Inteligencia Artificial aplicados al SOC de la empresa.
Además de fortalecer capacidades técnicas, IQSEC afirmó que el semillero le permitió reducir rotación, acelerar cobertura de vacantes y garantizar disponibilidad de personal especializado para proyectos de ciberseguridad.
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Cada generación del programa representa una inversión cercana a 3.5 millones de pesos. Por ello, la empresa abrió una convocatoria para que fabricantes y mayoristas participen como patrocinadores mediante becas o equipamiento tecnológico.
La estrategia refleja una tendencia creciente dentro del ecosistema tecnológico: integradores y proveedores de servicios buscan dejar de depender exclusivamente del mercado laboral tradicional para construir talento propio especializado en ciberseguridad, automatización e Inteligencia Artificial.