Microsoft e IA híbrida: el dispositivo se convierte en la puerta de entrada a la transformación empresarial

Por Omar Barrera

Propone al canal vender transformación mediante proyectos completos donde el dispositivo, los agentes de Inteligencia Artificial y los servicios en la nube son parte de una misma propuesta, en lugar de limitarse a ofrecer una actualización de computadoras.

La siguiente etapa de la Inteligencia Artificial ya no depende únicamente de la nube. Para Microsoft, el mayor potencial de negocio está en combinar el procesamiento local de los dispositivos con los servicios cloud para crear entornos híbridos más eficientes, seguros y rentables, una estrategia que además abre una nueva fuente de ingresos para distribuidores y socios de negocio.

Durante un encuentro con el canal del mayorista Ingram Micro, Juanita Gómez, líder de la categoría comercial para Windows en Microsoft México, explicó que las empresas más avanzadas en la adopción de inteligencia artificial están dejando atrás los proyectos piloto para integrar esta tecnología como parte de su operación cotidiana.

Una evolución, expuso, que exige infraestructura preparada, dispositivos con capacidades de IA y una estrategia que combine procesamiento local y servicios en la nube.

“La inteligencia artificial debe estar presente en todos los flujos de trabajo, convertirse en parte de la infraestructura estratégica de las organizaciones y mantenerse como un proceso continuo de adopción”, señaló.

De acuerdo con Gómez, la rápida expansión de la Inteligencia Artificial también está modificando la conversación con los clientes.

Hoy, los directivos buscan conocer el retorno de inversión de sus proyectos, mientras que las áreas de TI enfrentan una creciente presión para implementar soluciones seguras, escalables y con un costo operativo sostenible.

Uno de los principales retos está en el costo de la inferencia, es decir, el procesamiento diario de las consultas que realizan los usuarios a los modelos de IA.

Mientras hace unos años la mayor inversión se concentraba en entrenar modelos, actualmente entre el 80 y el 90% del costo total corresponde precisamente al consumo cotidiano de IA, refierió la ejecutiva.

Microsoft, ejemplificó, en este escenario con una organización de cinco mil empleados que realiza un promedio de 40 interacciones diarias con herramientas de Inteligencia Artificial. Bajo ese supuesto, el consumo anual puede alcanzar 1.1 millones de dólares únicamente por procesamiento en la nube.

Ante este panorama, Gómez aseguró que la respuesta está en un modelo híbrido donde parte de la carga de trabajo se procese directamente en los equipos de los usuarios mediante unidades de procesamiento neuronal (NPU), mientras que las tareas de mayor complejidad continúan ejecutándose en la nube.

De acuertdo con los cálculos compartidos por Microsoft, si una empresa logra ejecutar localmente el 50% de esas cargas de IA, podría ahorrar alrededor de 500 mil dólares anuales en consumo de servicios cloud, recursos que pueden reinvertirse en nuevos proyectos tecnológicos.

“La conversación ya no es nube o dispositivo; el escenario ideal es un modelo híbrido donde cada carga de trabajo se ejecute en el lugar que ofrece mayor eficiencia, menor latencia, mejor seguridad y menor costo”, explicó.

Windows 11 deja de ser un sistema operativo para convertirse en una plataforma de IA

La estrategia híbrida también redefine el valor del hardware empresarial. Juanita Gómez explicó que las nuevas Copilot+ PC equipadas con Windows 11 dejan de ser un simple reemplazo de equipos obsoletos para convertirse en la plataforma donde inicia la transformación digital basada en inteligencia artificial.

Estas computadoras incorporan NPUs capaces de ejecutar modelos de IA directamente en el dispositivo, destacó; reduciendo tiempos de respuesta, permitiendo operar incluso sin conexión y fortaleciendo la privacidad de la información sensible.

Además, Windows 11 evoluciona hacia un sistema operativo “agéntico”, preparado para convivir con millones de agentes de Inteligencia Artificial que automatizarán procesos empresariales durante los próximos años.

Entre las funciones nativas destacan herramientas como Click to Do, que interpreta el contenido mostrado en pantalla para ofrecer acciones inteligentes, convertir automáticamente tablas de PDF a Excel, realizar traducciones en tiempo real y aprovechar modelos locales sin depender permanentemente de la nube.

Para Microsoft, esta evolución representa además una importante oportunidad de renovación tecnológica.

Pues actualmente, en México aún existen cerca de cinco millones de computadoras con Windows 10 utilizadas por empresas, equipos que ya no ofrecen los niveles de seguridad ni las capacidades necesarias para aprovechar la inteligencia artificial moderna.

La IA acelera la inversión empresarial

Gómez también compartió indicadores de Microsoft que muestran la velocidad con la que crece la adopción de esta tecnología.

La compañía estima que para 2028 existirán alrededor de 1,800 millones de agentes de inteligencia artificial, lo que incrementará significativamente los desafíos de administración, gobierno de datos y ciberseguridad para las organizaciones.

Este escenario está impulsando nuevos presupuestos destinados no sólo a infraestructura de nube, sino también a dispositivos preparados para ejecutar IA localmente, software especializado, automatización y servicios de consultoría.

Para Gómez, este cambio representa una oportunidad para que los distribuidores evolucionen desde la venta de hardware hacia modelos de mayor valor agregado.

El canal debe vender transformación, no únicamente dispositivos

La recomendación para los socios de negocio consiste en replantear la conversación comercial alrededor de la IA.

En lugar de limitarse a ofrecer una actualización de computadoras, Microsoft propone que el canal construya proyectos completos bajo el concepto Edge to Cloud, donde el dispositivo, Windows 11, Microsoft 365 Copilot, Copilot Studio, los agentes de Inteligencia Artificial y los servicios en la nube formen parte de una misma propuesta de transformación empresarial.

Para ello, los distribuidores deberán ayudar a los clientes a evaluar cuatro variables antes de definir su estrategia tecnológica: latencia, costos de operación, requisitos de seguridad y necesidades de escalabilidad.

La empresa considera que esta aproximación permitirá al canal generar nuevas oportunidades en consultoría, automatización, servicios administrados y seguridad.

Como incentivo adicional, Microsoft aseguró que por cada dólar obtenido mediante la comercialización de dispositivos Windows 11 Pro y Copilot+ PC, los partners pueden multiplicar hasta por 8.5 veces el valor de su negocio al incorporar servicios de productividad, inteligencia artificial, automatización y ciberseguridad.

Con ello, la compañía busca posicionar al dispositivo como el punto de partida para acelerar la adopción de inteligencia artificial en las organizaciones y convertir al canal de distribución en un asesor estratégico para la transformación digital de las empresas.

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