José Villarreal: el estratega que quiere llevar a CiiSA a su siguiente etapa

Por Ernesto López

A 35 años de fundar CiiSA&PSW, José Villarreal prepara una nueva etapa para la compañía: una fábrica de software asistida por IA que busca transformar su modelo de negocio.

A 35 años de haber fundado CiiSA —Consultoría Integral de Informática—, José Villarreal no está pensando en cómo conservar la empresa que construyó. Está pensando en cómo transformarla.

Esa diferencia explica buena parte de la apuesta que hoy tiene sobre la mesa: crear una nueva fábrica de software asistida por inteligencia artificial, utilizarla para acelerar el desarrollo de productos propios y para terceros, modernizar aplicaciones empresariales y convertir el conocimiento acumulado durante más de tres décadas en una nueva ventaja competitiva.

No es un movimiento menor para una compañía que comenzó desarrollando software, pasó después a la comercialización de hardware y soluciones de tecnología y construyó relaciones de largo plazo con fabricantes como HP, HPE, Microsoft, IBM y Autodesk.

Tampoco es una apuesta que Villarreal esté planteando desde fuera del negocio.

Él mismo ha vivido varias de las transformaciones que ahora quiere provocar dentro de CiiSA.

“Es un mundo nuevo”, dice cuando habla de la velocidad con la que la inteligencia artificial está cambiando el desarrollo de software.

Pero detrás de esa frase hay una convicción empresarial: la IA no debe convertirse en otra herramienta que CiiSA comercialice. Tiene que convertirse en una capacidad que modifique la manera en que la compañía desarrolla, entrega y captura valor.

Ese es el proyecto que Villarreal está piloteando.

Del fundador al arquitecto de la siguiente CiiSA

La historia de Villarreal con CiiSA&PSW comenzó hace 35 años, cuando fundó la compañía junto con su esposa, su cuñada y el esposo de la misma.

El contexto empresarial era muy diferente.

Las computadoras comenzaban a incorporarse a las compañías mexicanas y CiiSA encontró una oportunidad en ayudar a las empresas a “computarizarse”. El negocio original era el desarrollo de software, pero pronto los clientes comenzaron a pedir algo más: también necesitaban las computadoras, los servidores y la infraestructura para ejecutar aquello que CiiSA desarrollaba.

La empresa respondió.

El hardware terminó adquiriendo un peso importante en el negocio y CiiSA evolucionó hacia la comercialización e integración de tecnología.

El propio Villarreal reconoció años después que esa evolución llegó a desviar a la empresa de su intención original. En una entrevista publicada por CiiSA, explicó que las ventas de hardware llegaron a representar una parte significativa de los ingresos mientras la compañía buscaba recuperar su vocación inicial de desarrollo y servicios cognitivos.

Ahora la historia parece cerrar un círculo.

Villarreal quiere que CiiSA vuelva al software, pero esta vez con inteligencia artificial como multiplicador de productividad.

La diferencia es que ya no parte de una pequeña empresa de desarrollo.

Parte de una organización con clientes, infraestructura, fabricantes, conocimiento de industria, presencia internacional y otra compañía especializada en software para Recursos Humanos.

Ese activo es PSW.

PSW: la pieza que cambia el tablero

PSW, cuyo nombre corresponde a Proyectos de Software, opera como una empresa especializada en tecnología y consultoría para Recursos Humanos.

Su principal activo tecnológico es Pyxoom, una plataforma de gestión del talento que ha evolucionado desde las herramientas de evaluación psicométrica hacia un ecosistema que combina ciencia, datos, inteligencia artificial y consultoría.

Actualmente Pyxoom (HR)AI integra evaluación de competencias, psicometría, People Analytics y capacidades de IA para procesos de selección, desarrollo, movilidad y retención. La plataforma también incorpora herramientas para análisis de candidatos, definición de criterios por vacante, análisis de CV, identificación de riesgos de rotación y generación de recomendaciones.

PSW reporta más de 33 años de experiencia, más de 2,500 clientes y presencia en más de 15 países.

En el negocio, Villarreal menciona clientes como Walmart, Banorte, Chedraui, SuKarne, Adecco y Pemex, además de organizaciones del sector público.

Para el proyecto de Villarreal, PSW tiene una importancia que va más allá del negocio de Recursos Humanos.

Es un laboratorio real.

CiiSA tiene ahí un producto propio, clientes reales, conocimiento especializado y una necesidad permanente de evolución tecnológica.

Eso permite experimentar con IA dentro de un negocio que ya existe, medir resultados y después llevar ese conocimiento a otras industrias.

Pyxoom es más que un producto

La evolución de Pyxoom muestra hacia dónde quiere llevar Villarreal a sus compañías.

El producto nació alrededor de la evaluación y gestión del talento y hoy integra diferentes herramientas en un ecosistema modular. PSW señala que Pyxoom reúne más de 40 soluciones y servicios y que su metodología SPYD permite evaluar 34 competencias con apoyo de psicometría e IA.

Pero la verdadera apuesta está en los datos.

Una organización puede utilizar Pyxoom para conocer mejor a sus candidatos, identificar brechas de competencias, analizar riesgos de rotación o establecer planes de desarrollo. El objetivo es que Recursos Humanos deje de operar únicamente con información descriptiva y pueda utilizar analítica para tomar decisiones.

Para Villarreal, esto representa una plataforma sobre la cual se puede construir.

La siguiente versión de Pyxoom será también una prueba para la nueva forma de desarrollar software que CiiSA quiere institucionalizar.

Y ahí aparece uno de los números que mejor explican la dimensión del cambio.

18 meses contra 12 semanas

El desarrollo tradicional de una nueva versión de Pyxoom podía requerir cuatro o cinco personas durante aproximadamente 18 meses.

Ahora Villarreal está planteando otro escenario.

“Anteriormente estábamos hablando que podían entrar cuatro o cinco personas 18 meses. Ahorita estamos pensando que van a entrar ocho personas y lo queremos hacer más o menos en 12 semanas.”

No se trata simplemente de contratar más programadores.

Se trata de cambiar el proceso.

La intención es que la inteligencia artificial intervenga desde el análisis y diseño hasta el desarrollo, las pruebas y la evolución del producto.

Ese cambio modifica también el perfil del desarrollador.

El profesional deja de dedicar todo su tiempo a producir código y comienza a desempeñar un papel más parecido al de arquitecto, supervisor, diseñador y validador de sistemas generados con asistencia de IA.

Para Villarreal, el impacto potencial es suficientemente grande como para modificar las reglas competitivas del mercado.

“Si tú te pones a ver que un proyecto de tres meses con tres personas… te lo entregan en 15 días, dices tú: radicalmente, si no lo haces te vas a quedar fuera del mercado.”

Ahí está la tesis empresarial.

La ventaja ya no estará necesariamente en tener más programadores, sino en tener mejores procesos para hacer que personas altamente capacitadas trabajen con IA.

La fábrica de software que quiere construir

Villarreal quiere llevar ese aprendizaje a una estructura independiente: una tercera empresa especializada en desarrollo de software asistido completamente por IA.

La idea contempla utilizar inteligencia artificial durante prácticamente todo el ciclo de vida de un proyecto:

  • análisis de requerimientos;
  • definición de alcance;
  • diseño;
  • planeación;
  • prototipado;
  • programación;
  • pruebas;
  • documentación;
  • mantenimiento;
  • evolución.

El propósito es que la fábrica pueda desarrollar productos para PSW, para CiiSA y posteriormente para clientes externos.

En ese esquema, CiiSA aportaría infraestructura, conocimiento de integración y relación con clientes; PSW aportaría conocimiento de negocio y productos propios; y la nueva fábrica aportaría capacidad acelerada de desarrollo.

Tres capacidades que hasta ahora estaban distribuidas entre diferentes partes del grupo comenzarían a funcionar como un solo ecosistema.

La apuesta no comenzó en una presentación de PowerPoint

Villarreal no está construyendo esta estrategia solamente sobre proyecciones.

CiiSA ya realizó experimentos internos.

Uno de ellos consistió en desarrollar una aplicación propia utilizando herramientas de IA para programación. Un proyecto que bajo el modelo tradicional podía requerir aproximadamente tres personas durante tres meses produjo un primer MVP en unas tres semanas.

La siguiente iteración se redujo aproximadamente a una semana.

Después llegó un hackatón en el que un equipo consiguió producir un producto funcional durante un solo día.

Para un empresario que lleva más de tres décadas dirigiendo una compañía tecnológica, esos experimentos tienen una consecuencia concreta: cambian las hipótesis sobre productividad.

La pregunta deja de ser cuánto tarda un equipo en escribir código.

La pregunta pasa a ser cuánto valor puede producir un equipo cuando la escritura del código deja de ser el principal cuello de botella.

Villarreal mira también hacia el software que nadie quiere tocar

El proyecto tiene otra vertiente comercial.

En México existe una enorme cantidad de aplicaciones empresariales desarrolladas durante décadas, muchas de ellas con documentación limitada, arquitecturas antiguas o lenguajes para los que cada vez resulta más difícil encontrar especialistas.

Bancos, aseguradoras, empresas de retail, industrias y organismos públicos pueden tener sistemas críticos que funcionan, pero cuya modernización resulta costosa y riesgosa.

Ahí Villarreal identifica una oportunidad.

“Hay organizaciones que tienen sistemas hechos en COBOL o desarrollos internos que prácticamente no tienen documentación ni estructura. Imagínate el tamaño de la oportunidad que existe para modernizar todo eso.”

La IA puede ayudar a documentar código, identificar dependencias, generar componentes, proponer migraciones y acelerar determinadas etapas de la modernización.

Para un integrador tecnológico, esto abre un mercado distinto al de la simple venta de infraestructura.

El sistema legado deja de ser un problema del cliente y se convierte en una oportunidad de servicios.

El hardware ya no es el destino

CiiSA conoce bien el negocio de infraestructura.

Durante décadas ha comercializado y configurado tecnología de fabricantes reconocidos. Hoy trabaja con capacidades relacionadas con centros de datos, nube, seguridad, virtualización, software e infraestructura.

Pero la nueva estrategia cambia el lugar que ocupa esa infraestructura.

CiiSA cuenta con una nube privada con capacidades de IA basada en tecnología de HPE. La intención es utilizarla como plataforma para desarrollar casos de uso y soportar parte de la nueva estrategia de software.

La ecuación cambia:

servidores + nube privada + IA + desarrollo + integración = solución empresarial.

Ese modelo representa un cambio importante para el integrador.

La infraestructura deja de ser el producto final y comienza a convertirse en el soporte de un servicio de mayor valor.

Tres empresas, una visión

La arquitectura que Villarreal está construyendo puede entenderse como tres negocios complementarios.

CiiSA aporta infraestructura, integración, servicios tecnológicos y relación con clientes empresariales.

PSW aporta conocimiento especializado en Recursos Humanos, consultoría y un producto propio con Pyxoom.

La nueva fábrica de software buscará aportar velocidad de desarrollo y capacidad para construir soluciones con IA.

La lógica es que cada empresa fortalezca a las otras.

PSW puede solicitar nuevas capacidades para Pyxoom.

CiiSA puede identificar necesidades en sus clientes.

La fábrica puede convertir esas necesidades en software.

Y la infraestructura de CiiSA puede proporcionar el entorno tecnológico para ejecutar esas soluciones.

Villarreal no está planteando una transformación de una sola empresa.

Está intentando construir un pequeño ecosistema tecnológico alrededor de capacidades que el grupo ya posee.

El liderazgo detrás de la apuesta

En ese punto, la historia deja de ser exclusivamente tecnológica.

Es una historia de liderazgo empresarial.

Villarreal ha pasado por varias etapas de la industria: desde los primeros proyectos de software hasta la comercialización de hardware, la integración de infraestructura, la nube, la ciencia de datos y ahora la inteligencia artificial.

Cada etapa le ha exigido modificar el negocio sin abandonar el conocimiento acumulado.

Su desafío actual es diferente.

Tiene que conseguir que una organización madura se comporte con la velocidad de una empresa tecnológica más joven.

Eso implica cambiar procesos, habilidades, indicadores, estructuras y, sobre todo, mentalidad.

No basta con comprar herramientas de IA.

Hay que decidir dónde utilizarlas, cómo medir su productividad, qué riesgos asumir, qué talento desarrollar y qué productos pueden convertirse en negocio.

Ese es precisamente el papel que Villarreal está asumiendo: no el de espectador de la transformación, sino el de estratega que define hacia dónde debe moverse la compañía y qué capacidades necesita para llegar ahí.

Lección para los emprendedores

La historia de CiiSA también ofrece una lectura para quienes están construyendo empresas tecnológicas.

La compañía no siguió una línea recta.

Empezó con software.

Los clientes la llevaron hacia el hardware.

El hardware la llevó hacia la integración.

La integración la llevó hacia servicios.

PSW abrió otra especialización.

Pyxoom convirtió conocimiento en propiedad intelectual.

Ahora la IA puede convertirse en el siguiente salto.

La lección es que una empresa tecnológica puede evolucionar sin empezar de cero cada vez.

El conocimiento acumulado puede convertirse en la plataforma desde la cual se construye el siguiente negocio.

Villarreal tiene una frase que resume esa filosofía:

“Apúntale a la luna por si fallas le pegas a las estrellas, pero siempre trata de tener un crecimiento.”

En su caso, la luna es ambiciosa: construir una fábrica de software en la que la inteligencia artificial participe prácticamente en todo el ciclo de desarrollo.

Incluso contempla la posibilidad de que el proyecto no alcance exactamente la dimensión esperada.

“Si no le atinamos, o sea si no lo hacemos bien, al menos le vamos a pegar a las estrellas… ya vamos a tener un know-how que muy pocas empresas tienen en México como para poder desarrollar estos proyectos de desarrollo de software de cero con puro AI assistant.”

Esa frase revela quizá la parte más interesante de su estrategia.

El objetivo no es únicamente crear una fábrica de software. Es construir una capacidad que pueda convertirse en ventaja competitiva aunque el primer intento no salga exactamente como fue diseñado.

El próximo capítulo de CiiSA

A 35 años de su fundación, CiiSA enfrenta una paradoja interesante.

La compañía que ayudó a otras empresas mexicanas a incorporar tecnología cuando las computadoras apenas comenzaban a transformar los negocios está tratando ahora de hacer algo parecido con la inteligencia artificial.

Pero esta vez Villarreal no quiere limitarse a ayudar a sus clientes a adoptar la nueva tecnología.

Quiere utilizarla para rediseñar su propia compañía.

La apuesta combina infraestructura, software, datos, talento, propiedad intelectual e inteligencia artificial.

También exige algo más difícil de adquirir: capacidad de ejecución.

Porque si la primera etapa de CiiSA consistió en ayudar a las empresas a entrar a la era de la computación, la siguiente podría consistir en demostrar cómo una compañía tecnológica mexicana puede reinventarse desde dentro para competir en la era de la IA.

Y José Villarreal quiere estar al frente del volante.

CiiSA en cifras

  • 35 años: trayectoria de CiiSA desde su fundación.
  • José Villarreal: fundador y director de la compañía.
  • Apuesta central: fábrica de software asistida por IA.
  • PSW: empresa especializada en tecnología y consultoría para gestión del talento.
  • Pyxoom: plataforma de gestión de talento que combina psicometría, competencias, People Analytics, IA y consultoría.
  • +2,500: clientes reportados por PSW.
  • +15: países donde PSW reporta presencia.
  • 18 meses → 12 semanas: objetivo planteado para acelerar una nueva versión de Pyxoom.
  • CiiSA: operación en Monterrey, Saltillo, Ciudad de México, Bogotá y Houston.
  • Tecnologías estratégicas: IA, nube privada, desarrollo de software, infraestructura, ciencia de datos y modernización de aplicaciones.

La tesis de Villarreal

No se trata de incorporar IA a CiiSA.

Se trata de utilizar la IA para cambiar lo que CiiSA es capaz de construir, la velocidad con la que puede hacerlo y, finalmente, la manera en que captura valor.

Ese es el verdadero proyecto que José Villarreal está piloteando a los 35 años de haber fundado la compañía.

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