Inversionistas árabes se interesan por el mercado mexicano; IBM, Cisco y Palo Alto Networks se alistan en materia de cómputo cuántico; A causa del Mundial de Fútbol aumentarán los ataques cibernéticos.
México anda jugando a la inteligencia artificial como quien presume Smart TV en casa de lámina… mientras la computación cuántica ya viene doblando la esquina, calladita, elegante y peligrosa, como cobrador de Elektra en quincena atrasada.
Aquí seguimos atorados peleándonos con el Excel pirata y el WiFi del café, pero los monstruos del negocio —IBM, Cisco y Palo Alto Networks— ya están armando el siguiente round tecnológico: redes cuánticas, criptografía post-cuántica y computadoras capaces de romper la seguridad digital que hoy protege bancos, gobiernos y hasta los mensajes cochinos del WhatsApp.
Y ojo al dato: los delincuentes ya están robando información hoy para descifrarla mañana. Así, sin prisa. Como el crimen organizado, pero con doctorado. Mientras tanto, media empresa mexicana sigue creyendo que “ciberseguridad” es apagar y prender el módem.
En ese carnaval del apocalipsis digital, IBM lanzó su primera comunidad cuántica en México. La convocatoria cierra el 14 de mayo. Y aunque suene a reunión de nerds desvelados que huelen a café viejo, ahí se va a decidir quién entiende el negocio del futuro… y quién seguirá vendiendo antivirus como estampitas benditas contra el malware.
Porque esto ya no es ciencia ficción.
Es la próxima batalla.
Y México todavía anda buscando el cargador de la laptop.
Lo Bueno:
La Cámara Árabe Mexicana de Industria y Comercio dice que México trae músculo para atraer inversión extranjera en tecnología, energía, salud e innovación. O sea, sí hay lana y sí hay interés.
Lo Malo:
El gobierno anda feliz acumulando datos y armando registros digitales como señora que guarda toppers vacíos. Mucha información, poca protección. Y cuando no inviertes en ciberseguridad, gobernanza y talento técnico, un solo hackeo puede convertir al Estado completo en piñata digital.
Lo Feo:
Prepárense para el Mundial 2026. Porque junto con los turistas, las chelas y los sobreprecios, vienen también los fraudes digitales. Después de lo que pasó en FIFA World Cup Qatar 2022 —donde el phishing se disparó más de 40%— las firmas de seguridad ya advierten que para la 2026 FIFA World Cup los fraudes podrían crecer hasta 50%.