John Ternus asumió el 1 de septiembre de 2026 como CEO de Apple, después de 15 años de Tim Cook al frente de la compañía. La sucesión no responde a una crisis: es el relevo cuidadosamente planeado de una empresa que ahora enfrenta una pregunta mucho más difícil que la de crecer. Apple necesita volver a sorprender. Y el principal campo de batalla será la Inteligencia Artificial.
Hay empresas en las que cambiar de CEO es una noticia corporativa.
En Apple, cambiar de CEO es casi cambiar de época.
El 1 de septiembre de 2026, John Ternus tomó oficialmente el puesto que Tim Cook ocupó durante 15 años. La transición había sido anunciada desde abril y fue presentada por Apple como el resultado de un proceso de sucesión planeado durante largo tiempo y aprobado por su consejo.
No hay crisis. No hay ruptura. No hay una salida abrupta.
Y, sin embargo, hay algo importante ocurriendo.
Tim Cook deja la operación cotidiana, pero no abandona Apple.
El hasta ahora CEO se convierte en presidente ejecutivo del consejo de administración y continuará participando en asuntos estratégicos, particularmente en relaciones institucionales y política pública.
Es un detalle que puede parecer administrativo.
No lo es.
Cook conoce como pocos la operación global de Apple, sus relaciones internacionales, la cadena de suministro asiática y el complejo entorno regulatorio en el que se mueve la compañía.
Ternus recibe las llaves.
Cook todavía estará sentado en el asiento de al lado.
Y quizá esa sea una de las señales más interesantes de esta transición.
Tabla de Contenido
Ocho CEO han pasado por Apple
Cuando se habla de Apple, la memoria suele reducir su historia a Steve Jobs y Tim Cook.
Pero John Ternus es, en realidad, el octavo CEO de la compañía.
La lista permite observar cómo Apple ha cambiado de personalidad a lo largo de las décadas:
- Michael Scott (1977-1981)
- Mike Markkula (1981-1983)
- John Sculley (1983-1993)
- Michael Spindler (1993-1996)
- Gil Amelio (1996-1997)
- Steve Jobs (1997-2011)
- Tim Cook (2011-2026)
- John Ternus (2026-)
Los primeros años fueron turbulentos. La etapa de Jobs convirtió a Apple en una compañía capaz de crear categorías completas de productos. Cook tomó esa plataforma y la transformó en una máquina empresarial de escala global.
Ahora Ternus enfrenta una tercera pregunta:
¿Qué sigue después del modelo de negocio construido por Cook?
Tim Cook recibió las llaves de Steve Jobs
Sustituir a un CEO exitoso es difícil.
Sustituir a Steve Jobs parecía imposible.
Cook no era diseñador, no tenía el perfil de showman de Jobs y tampoco pretendió convertirse en su copia.
Su especialidad era menos glamorosa:
operaciones.
Ingeniero industrial de formación, con experiencia previa en compañías como IBM y Compaq, Cook llegó a Apple en 1998, convencido por Jobs para incorporarse a una empresa que todavía estaba reconstruyéndose.
Y ahí estuvo una de las grandes decisiones de Jobs.
Cook entendía algo que Apple necesitaba desesperadamente: cómo fabricar, distribuir y vender enormes cantidades de productos sin destruir la economía del negocio.
Reorganizó la cadena de suministro, redujo inventarios y ayudó a construir una estructura de fabricación capaz de responder a la escala que Apple comenzaría a necesitar.
Cuando Jobs renunció como CEO en agosto de 2011, recomendó a Cook como su sucesor.
La misión era brutalmente sencilla de formular:
Demostrar que Apple podía sobrevivir a Steve Jobs.
Quince años después, la respuesta parece evidente.
Sí pudo.
El legado de Cook: convertir innovación en escala
Cuando Tim Cook tomó el control, Apple tenía una capitalización cercana a los US$350,000 millones.
Hoy ronda los US$4.5 billones de dólares en escala larga, equivalente a US$4.5 trillion en inglés.
La compañía multiplicó aproximadamente por 13 su valor durante la era Cook.
En 2025 reportó alrededor de US$416,000 millones en ventas y US$112,000 millones en utilidades.
Son cifras suficientes para explicar por qué la sucesión no puede interpretarse como una operación para rescatar a Apple.
Cook entrega una empresa extraordinariamente rentable.
Pero su legado tampoco se reduce al valor de mercado.
Durante sus 15 años aparecieron productos y negocios que modificaron la estructura de Apple.
Apple Watch: una nueva categoría
Presentado en 2014 y comercializado desde 2015, el Apple Watch fue la primera gran categoría de producto desarrollada durante la era Cook.
Comenzó como un accesorio del iPhone y terminó convirtiéndose en una plataforma alrededor de salud, ejercicio, comunicaciones y bienestar.
AirPods: convertir un accesorio en negocio
Llegaron en 2016 y fueron recibidos inicialmente con burlas por su diseño.
Después ocurrió lo que suele suceder con Apple cuando una apuesta funciona:
la industria comenzó a copiarla.
Los AirPods ayudaron a convertir los audífonos inalámbricos y los wearables en otra fuente relevante de ingresos para Apple.
Apple Silicon: controlar nuevamente el corazón de la Mac
En 2020 Apple comenzó la transición de procesadores Intel hacia sus propios chips.
M1, M2, M3 y las generaciones posteriores representaron algo más que una actualización de hardware.
Apple volvió a controlar una parte crítica de la arquitectura de sus computadoras y reforzó la integración entre hardware, software y energía.
Y aquí aparece John Ternus.
El nuevo CEO estuvo directamente involucrado en esa evolución.
Servicios: Apple deja de venderte solamente hardware
Quizá la transformación empresarial más importante de Cook ocurrió fuera del dispositivo.
Apple desarrolló un ecosistema alrededor de:
App Store + iCloud + Apple Music + Apple TV+ + Apple Pay + Apple Arcade + suscripciones.
El modelo cambió.
Antes:
“Te vendo un dispositivo.”
Después:
“Te vendo un dispositivo y construyo una relación comercial contigo durante años.”
Ese cambio convirtió a Apple en una compañía menos dependiente de la venta puntual de hardware y más apoyada en ingresos recurrentes.
Cook no inventó necesariamente una nueva Apple.
Hizo gigantesca la Apple que había recibido.
Pero Apple también acumuló pendientes
Una columna de opinión sobre Cook sería incompleta si se limitara a celebrar sus resultados.
Apple también tuvo proyectos que no cumplieron las expectativas.
El Apple Car fue cancelado después de años de desarrollo e inversión.
Apple Maps tuvo un lanzamiento problemático.
El Vision Pro demostró capacidad tecnológica, pero todavía está lejos de convertirse en un producto de adopción masiva comparable con el iPhone.
Y existe un desafío mucho más grande:
la Inteligencia Artificial.
Mientras OpenAI, Google, Anthropic, Meta y otras compañías aceleraron la carrera por la IA generativa, Apple fue percibida como una compañía más lenta.
Los retrasos y problemas alrededor de las nuevas capacidades de Siri terminaron convirtiéndose en un símbolo de esa percepción.
Esto coloca a Ternus frente a una situación curiosa.
Cook no le entrega una Apple débil.
Le entrega una Apple excepcionalmente fuerte que, precisamente por eso, tiene poco margen para justificar una etapa de innovación mediocre.
John Ternus: el ingeniero que conoce Apple desde dentro
Ternus no llega desde Google.
No llega desde Microsoft.
Tampoco llega desde una startup de Inteligencia Artificial.
Lleva 25 años en Apple.
Se graduó en Ingeniería Mecánica por la Universidad de Pensilvania y antes de incorporarse a Apple trabajó como ingeniero mecánico en Virtual Research Systems.
Entró al equipo de diseño de productos de Apple en 2001.
En 2013 se convirtió en vicepresidente de Hardware Engineering y posteriormente asumió como vicepresidente sénior de esa área.
En otras palabras:
Ternus creció profesionalmente dentro de Apple.
Conoció la compañía desde el diseño, la ingeniería y el desarrollo de producto.
Y trabajó bajo dos figuras fundamentales:
Steve Jobs → Tim Cook → John Ternus.
Jobs fue una referencia profesional para él.
Cook, un mentor.
Ahora ambos forman parte de la historia que Ternus tendrá que continuar.
¿Qué ha hecho Ternus antes de convertirse en CEO?
Aunque su nombre no sea conocido por el consumidor promedio, Ternus participó en el desarrollo de algunas de las principales plataformas de Apple.
Su trayectoria está relacionada con:
- iPhone
- iPad
- Mac
- AirPods
- Apple Watch
- Vision Pro
- Apple Silicon
También trabajó en cuestiones menos visibles para el consumidor, pero importantes para la estrategia industrial de Apple: materiales, durabilidad, reparabilidad y reducción de la huella ambiental.
Eso permite identificar una característica central del nuevo CEO:
Ternus es un hombre de producto.
Y, sobre todo, es un ingeniero.
Apple eligió para su siguiente etapa a alguien que conoce desde dentro cómo se construyen sus productos.
La pregunta es si eso será suficiente.
¿Por qué Apple eligió a Ternus?
Aquí está el punto que me parece más interesante.
Apple no necesitaba un CEO para salvar sus finanzas.
Tampoco necesitaba alguien que reconstruyera su marca.
No necesitaba otro Steve Jobs.
Necesitaba encontrar al ejecutivo capaz de decidir qué viene después.
La elección de Ternus parece responder a esa necesidad.
El propio Cook lo describió como alguien con “la mente de un ingeniero, el alma de un innovador y el corazón para liderar”.
La frase es corporativa, sí.
Pero también puede leerse como una declaración estratégica.
Apple está poniendo al frente a alguien cuyo principal activo es comprender el producto.
Y eso importa porque la compañía enfrenta una pregunta que ningún balance financiero puede responder:
¿Cuál será el próximo gran producto de Apple?
Los tres retos que definirán a Ternus
1. La Inteligencia Artificial
Este es, probablemente, el reto más importante.
Apple entra en su nueva etapa mientras la IA está modificando la relación entre personas y computadoras.
OpenAI, Google, Anthropic, Meta y otras compañías están construyendo nuevos modelos, agentes e interfaces.
Apple tiene una ventaja enorme: una base instalada de más de 2,500 millones de dispositivos activos.
Pero una base instalada gigantesca no garantiza liderazgo tecnológico.
El desafío de Ternus será convertir esa distribución en una ventaja real para la IA.
Apple necesita pasar de:
“Apple está retrasada en IA.”
a:
“Así entiende Apple la Inteligencia Artificial.”
Y esa diferencia no se consigue con una actualización de software.
Requiere posiblemente redefinir la interfaz entre usuario, dispositivo, servicios y máquina.
2. Encontrar el próximo iPhone
No me refiero literalmente al siguiente modelo de iPhone.
La pregunta es mucho más grande:
¿Cuál será el producto que vuelva a crear una categoría?
Jobs tuvo:
Macintosh → iPod → iPhone → iPad
Cook desarrolló:
Apple Watch → AirPods → Vision Pro → Servicios
Ahora Ternus necesita construir su propia generación.
Plegables, nuevos wearables, interfaces espaciales, dispositivos diseñados alrededor de IA y otras categorías forman parte de la conversación tecnológica.
Pero aquí hay una advertencia:
una cosa es el rumor y otra el producto.
Apple no necesita lanzar algo simplemente porque existe una tendencia.
Necesita encontrar una categoría en la que pueda hacer algo que los demás todavía no hacen bien.
Eso fue precisamente lo que hizo diferente a Jobs.
3. China, India y la cadena de suministro
Este desafío no genera tantos titulares como la IA.
Puede ser igual de importante.
Apple continúa dependiendo ampliamente de Asia para fabricar sus productos y lleva años diversificando su producción hacia países como India y Vietnam.
El problema no consiste simplemente en trasladar fábricas.
Hay que mantener costos, calidad, capacidad, proveedores, logística y velocidad de producción.
Y aquí aparece una paradoja.
Ternus conoce profundamente el producto, pero ahora tendrá que dominar una dimensión que Cook convirtió en una de las grandes fortalezas de Apple: la operación global.
Es posible que Cook siga siendo particularmente útil en esta etapa.
Tres CEO, tres Apple
Hay una forma sencilla de entender las últimas tres grandes etapas de Apple.
Steve Jobs: VISIÓN
“Inventemos productos que la gente todavía no sabe que necesita.”
Jobs convirtió a Apple en una empresa capaz de crear mercados.
Tim Cook: ESCALA
“Convirtamos esos productos en uno de los mejores negocios del planeta.”
Cook tomó la innovación y la convirtió en una estructura empresarial de escala global.
John Ternus: ¿INNOVACIÓN?
Aquí todavía tenemos un signo de interrogación.
Su misión será responder:
¿Qué significa Apple en la era de la Inteligencia Artificial?
Y, sobre todo:
¿Puede Apple volver a crear una categoría que cambie el comportamiento del consumidor?
Y aquí aparece Tim Cook otra vez
Hay una razón por la que la transición resulta más interesante de lo que parece.
Ternus llega, pero Cook no desaparece.
El antiguo CEO continuará como presidente ejecutivo del consejo de administración.
En una compañía cualquiera, eso podría interpretarse como una transición corporativa rutinaria.
En Apple, donde la cadena de suministro, la regulación internacional, China, Estados Unidos y la política tecnológica tienen un peso enorme, puede ser una ventaja.
Cook conoce a los gobiernos.
Conoce a los proveedores.
Conoce a los inversionistas.
Conoce la estructura interna de Apple.
Y conoce mejor que nadie la transformación que ocurrió durante los últimos 15 años.
Por eso la sucesión no parece ser:
Cook se va → Ternus llega.
Parece más bien:
Cook cambia de asiento → Ternus toma el volante.
Y eso puede ser una buena noticia.
Aunque también contiene un riesgo.
Un nuevo CEO necesita espacio para tomar decisiones.
Si Ternus debe reinventar Apple, eventualmente tendrá que demostrar que puede hacerlo sin depender de la sombra de su antecesor.
Apple no necesita otro Steve Jobs
Esta es quizá la conclusión más importante.
John Ternus no tiene que convertirse en Steve Jobs.
Ni debería intentarlo.
Jobs fue excepcional porque respondió a los problemas de una época determinada.
Cook fue excepcional porque respondió a otros.
Ternus tendrá que responder a los que existen ahora.
La Inteligencia Artificial está modificando el software.
Los agentes pueden modificar la interfaz.
La computación espacial todavía busca su lugar.
Los dispositivos están cambiando.
La fabricación global enfrenta tensiones geopolíticas.
Y los consumidores comienzan a preguntarse si realmente necesitan comprar un dispositivo nuevo cada año.
El problema de Ternus no es administrar una Apple que funciona.
El problema es descubrir qué tendrá que ser Apple cuando el modelo que funciona deje de ser suficiente.
Jobs creó. Cook multiplicó. Ternus tendrá que sorprender.
John Ternus recibe una empresa extraordinariamente rica, rentable y global.
Una compañía cuyo valor ronda los US$4.5 billones y que cuenta con uno de los ecosistemas tecnológicos más poderosos del planeta.
En apariencia, parece el trabajo soñado.
Pero ese es precisamente el problema.
Cuando una empresa está arriba, crecer es difícil.
Cuando una empresa está arriba y tiene cientos de miles de millones de dólares en ventas, millones de clientes y una base instalada de miles de millones de dispositivos, innovar sin destruir lo que funciona es todavía más difícil.
Cook heredó el desafío de suceder a Steve Jobs.
Ternus hereda algo diferente.
Tiene que suceder a un modelo de negocio que funcionó extraordinariamente bien.
Por eso la pregunta no es si John Ternus podrá administrar Apple.
Probablemente podrá.
La pregunta realmente interesante es otra:
¿Podrá volver a sorprendernos?
Steve Jobs demostró que Apple podía crear mercados.
Tim Cook demostró que podía convertir la innovación en una máquina empresarial de escala mundial.
Ahora John Ternus tendrá que demostrar qué significa Apple en la era de la Inteligencia Artificial.
Y quizá dentro de algunos años podamos resumir estas tres etapas en una sola frase:
Jobs creó. Cook multiplicó. Ternus tendrá que innovar.