Akamai explica el negocio multimillonario del cibercrimen

Por Diana Payan

El cibercrimen opera como una industria rentable con modelos de negocio bien definidos. Entender cómo monetizan los atacantes permite a las organizaciones fortalecer su estrategia de ciberseguridad y proteger sus activos más críticos.

Akamai organizó un webinar con clientes y canales para habla sobre la economía del cibercrimen, el cual, tuvo por finalidad mostrar que el cibercrimen que ya no es solamente un conjunto de técnicas, sino un modelo económico completo.

Comprender cómo gana dinero el atacante nos permite priorizar nuestra defensa, cada sector es diferente y tendrá procesos y activos más rentables que otros que el canal y la organización deben identificar para saber en donde elevar los costos operativos y redoblar esfuerzos de seguridad.

Como spoiler, Juan Carlos Rivera, asesor principal de seguridad para Akamai en Latinoamérica, adelantó: “La seguridad no depende de herramientas aisladas, se requiere automatización, visibilidad protección, contención para la continuidad operativa que debe ser la prioridad hoy”.

El cibercrimen también se profesionaliza

Los atacantes no son personas aisladas, sino grupos organizados, con presupuestos, procesos, cadenas de suministro, automatización, Inteligencia Artificial y modelos de negocio sostenibles.

El cibercrimen es toda una industria que innova, incluso en el modelo comercial, pues también se tercerizan actividades y monetizan profesionalmente. Por eso, las organizaciones pasaron de sufrir amenazas técnicas, a estar a merced de una industria movida por el dinero.

Se trata de una economía multimillonaria, cuyo impacto global asciende anualmente a 10.5 mil millones de dólares. Si el cibercrimen fuera una economía, competiría con países líderes.

Esta industria está bien organizada y acoge a personas con diferentes perfiles:

  • Desarrolladores de herramientas ofensivas
  • Brokers de acceso inicial
  • Operadores de ransomware, bots y fraude
  • Los atacantes alquila botnes, contrata rasomware as a service, así reduce su barrera de entrada, es decir, el atacante compra capacidades en un mercado especializado y acorta su propio go o market.

Akamai advierte que el modelo as a service también es parte del cibercrimen, y está presente en diferentes modalidades y tiene distintos fines:

  • Ataques para extorción: Ransomware as a Service, DDOS for hire, y doble y triple presión.
  • Para hacer fraude digital: Mercados de credenciales, Phishing as a Service y abuso transaccional.
  • Explotación: Malware as a Service; APIS comprometidas y Data brokerage

Hoy todo genera valor, las APIS, las credenciales, datos, identidad, infraestructura y también las estrategias de Inteligencia Artificial.

De una API se extraen datos; con la credencial suplanto al usuario; con la IA hago minería para hacer movimientos laterales, de todas ellas se obtiene información que después se vende a otros atacantes, aquellos más enfocados en hacer fraudes o ransomware, por ejemplo.

La Inteligencia Artificial acelera también los procesos del cibercrimen, y, por ejemplo, reduce los tiempos que le tomaba al ciberdelincuente encontrar vulnerabilidades.

Para los atacantes, cualquier activo digital puede ser de valor y puede monetizarse.

Riesgos en las APIS

Las APIS, junto con los bots generan la mayor cantidad de tráfico en Internet. Las APIS son el nuevo sistema circulatorio del la empresa digital, pues conecta pagos, inventarios, aplicaciones, proveedores, distribución, logística; todo.

A la astucia de los ciberdelincuentes sumamos algunas malas prácticas de TI:

  • ¿Sabe cuántas APIS tiene y cuales mueven datos críticos?
  • ¿Cuáles están activas y cuales inactivas
  • ¿Cuáles son sus vulnerabilidades?
  • ¿Cuál es su postura de uso de APIS?
  • ¿hace un testig continuo de sus APIS?

Rivera dijo que de 2025 a 2026 aumentó 113% el número de ataques a las APIS, ya que esta es la nueva superficie.

Desde Akamai hacen un llamado urgente a las organizaciones para que considere herramientas y mecanismos para la seguridad de las APIS, y a la par, establecer un inventario oportuno y testeo constante.

¿Para qué sirven las credenciales?

Una credencial valida perite entrar legitimante para hacer stuffing y password spraying y empezar a obtener información en una organización. Si el atacante logra entrar a una sesión activo alcanza acceso total y se pueden desatar fraudes transaccionales, cambio de información, obtención de datos y venta de estos. Cada usuario comprometido es una vía de monetización para los atacantes.

Carne de cañón: Los Bots

Los bots son la fuerza laboral del cibercrimen; trabajan 24×7 sin un sueldo, y son millones de solicitudes ejecutándose y probando credenciales.

Los bots pueden empezar a similar el comportamiento de un humano, se cambian de IPS, prueban credenciales, a veces la protección con un captcha ya no es suficiente, hoy los bots potenciados por IA se brincan esta parte.

Ransomware 2.0

Es un siguiente nivel del ransomware. En el primero el atacante se infiltra, extrae información, cifra los sistemas, lanza una amenaza; hoy hace ataque DDOS interno en el que degrada la información desde adentro.

No roba información desde el inicio, le muestra a la organización que tiene el control y degrada los servicios, los hace lentos, para dañar la reputación e incluso el cumplimiento de este cliente.

IA vs IA

De lado ofensivo, la Inteligencia Artificial permite la generación y propagación del phishing y deepfakes; evita bots y desarrolla una evasión adaptativa.

También elabora campañas de phishing, y clona voz y videos con instrucciones para confundir a los colaboradores.

El ejecutivo refirió que las empresas, a través de sus canales, tienen que trabajar una Inteligencia Artificial defensiva que responda a la velocidad en que trabajan los atacantes. Y hacer un análisis de comportamiento predictivo.

La IA defensiva distribuida, detecta fraudes y robos, hace un análisis de APIS y del comportamiento del usuario.

Degradación, ¿en qué consiste?

Los ataques silenciosos no siempre busca apagar todo, sino ir degradando, hacer más lento un loguin, errores en el carrito de compras, una afectación en la cadena de suministros.

Degradar la experiencia sin genera caída total retrasa los servicios y genera más caos. La amenaza es que tengo un control que puedo hacer que cambie tu reputación ante el público, eso hace presión.

Los atacantes entones, son conscientes de que pueden monetizar cada fricción del negocio.

Hoy las empresas deben procurar mantener su operación bajo cualquier condición crítica, sobre todo en banca, pagos, fintech, energía, telecom y transporte, gobierno, salud y servicios ciudadanos.

Latinoamérica bajo la ola de ataques

Latinoamérica está bajo presión digital. Akamai reporta que, en el segundo semestre de 2025, el promedio de ataques es de 2 mil 800, 40% arriba que el promedio global.

Las organizaciones deben estar conscientes de que la región ya forma parte de la encomia digital de los atacantes y empiezan a querer monetizarla.

Llámese un ataque, una situación política, climática, geológica, las empresas deben seguir operando bajo cualquier situación crítica y si tuviera un incidente, la   recuperación debe ser óptima y certera para seguir operando.

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Akamai tiene una propuesta basada e la visibilidad del usuario final y su infraestructura; habilita controles capaces de distinguir entre una actividad legitima y de abuso. En cada capa suma protección.

La empresa también ofrece contención y automatización con Inteligencia Artificial, a fin de llevar a las empresas hacia la resiliencia, es decir, que puedan seguir operando en cualquier condición.

Akamai también propone mantener respaldos, hacer pruebas constantes de exposición para contener ataques rápidamente; la observabilidad permite no solo ver ataques sino decidir mejor.

Este año, Akamai apuesta a que el cibercrimen se automatizará, con agentes de IA capaces de adaptar campañas, bots generativos que van a evolucionar y a evadir controles, prompt injection para controlar agentes corporativos.

También vendrán ataques híbridos de ransomware y de DDOS, que va a degradar el servicio en lo que se hace el fraude o se roba la información.

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