Gobernanza de IA: oportunidad para integradores ante el crecimiento descontrolado de agentes inteligentes

Por Ernesto López
Javier Martín, CEO de ReNaiss y creador de la plataforma RenLayer.
Javier Martín, CEO de ReNaiss y creador de la plataforma RenLayer.

La rápida adopción de inteligencia artificial en México está generando un nuevo mercado para integradores: gobernanza, seguridad, observabilidad y control de costos de agentes de IA.

La conversación sobre inteligencia artificial en México está cambiando. Si durante los últimos dos años la prioridad de las empresas fue adoptar herramientas como ChatGPT, Gemini o Claude, ahora el desafío es mucho más complejo: saber quién las utiliza, qué información comparten, cuánto cuestan y qué riesgos generan.

Este escenario está abriendo una nueva categoría de negocio para integradores, consultores de ciberseguridad y proveedores de servicios administrados: la gobernanza de inteligencia artificial.

De acuerdo con Javier Martín, CEO de Renaiss y creador de la plataforma RenLayer, el mercado mexicano se encuentra entre los más dinámicos de América Latina en adopción de IA empresarial, impulsado por la necesidad de acelerar procesos de transformación digital y automatización.

“El problema de la IA empresarial en México ya no es adoptarla, sino gobernarla”, señaló el directivo durante una entrevista en la que abordó los riesgos derivados del uso masivo de modelos y agentes inteligentes dentro de las organizaciones.

Del entusiasmo por la IA al problema del control

De acuerdo con Martín, muchas empresas están implementando inteligencia artificial impulsadas por el fenómeno conocido como FOMO (Fear of Missing Out), es decir, el temor a quedarse atrás frente a sus competidores.

El resultado es una proliferación de herramientas, asistentes virtuales y agentes autónomos que operan sin supervisión centralizada.

Uno de los principales riesgos es el denominado “Shadow AI”, fenómeno similar al Shadow IT que ocurre cuando colaboradores utilizan modelos de IA sin autorización o conocimiento del área de TI.

En la práctica, esto significa que empleados cargan documentos, bases de datos, contratos, código fuente o información confidencial en servicios externos para agilizar tareas cotidianas.

Martín recordó que uno de los casos más conocidos ocurrió en Samsung, donde información propietaria terminó siendo utilizada por un modelo de IA después de que personal de la compañía compartiera código interno con la plataforma.

Los agentes de IA también pueden convertirse en un riesgo financiero

El crecimiento de los agentes inteligentes añade otra capa de complejidad.

A diferencia de los chatbots tradicionales, los agentes tienen capacidad para ejecutar acciones, consultar sistemas empresariales y tomar decisiones operativas.

Sin controles adecuados, un error puede traducirse en pérdidas económicas, exposición de información o incumplimientos regulatorios.

Martín citó el caso de Air Canada, donde un agente utilizado para la venta de boletos terminó ofreciendo descuentos que la empresa no pretendía otorgar, generando pérdidas económicas y un litigio posterior.

“La velocidad con la que las organizaciones están implementando agentes supera la velocidad con la que están desarrollando mecanismos de supervisión”, explicó.

Una nueva línea de negocio para integradores

Para el canal tecnológico, la gobernanza de IA representa una oportunidad similar a la que en su momento generaron la ciberseguridad, la nube y la observabilidad de infraestructura.

RenLayer propone un enfoque basado en tres áreas de valor que pueden convertirse en servicios recurrentes para integradores:

1. Seguridad y prevención de fugas de información

La plataforma actúa como una capa de control entre usuarios, agentes y modelos de IA.

Su función consiste en inspeccionar el tráfico para identificar datos sensibles como:

  • Información financiera.
  • Tarjetas de crédito.
  • Datos de salud.
  • Información corporativa confidencial.
  • Propiedad intelectual.

Cuando detecta información protegida, la organización puede decidir bloquear la operación o enmascarar los datos antes de enviarlos al modelo de IA.

2. Observabilidad y auditoría

Uno de los problemas más frecuentes en las empresas es la falta de visibilidad.

Muchas organizaciones desconocen:

  • Cuántos agentes están operando.
  • Qué herramientas utilizan los colaboradores.
  • Cuánto gastan en servicios de IA.
  • Qué información comparten con terceros.

La plataforma genera trazabilidad completa de las interacciones, permitiendo auditorías y análisis posteriores en caso de incidentes.

3. Optimización de costos

El control financiero podría convertirse en uno de los principales argumentos de venta para el canal.

Según Martín, la tecnología permite reducir entre 40% y 60% los costos asociados al consumo de modelos de IA mediante técnicas de optimización de prompts y mecanismos de caché que evitan consultas repetidas.

“Uno de los principales problemas que está teniendo la inteligencia artificial es el costo del procesamiento. Si quieres implementar IA sin quedarte atrás, necesitas optimizarla”, afirmó.

¿Qué tipo de socios busca el fabricante?

La estrategia de canal de la compañía está dirigida principalmente a tres perfiles:

Integradores de ciberseguridad

Empresas que ya ofrecen servicios de protección de datos, gestión de riesgos y cumplimiento normativo.

Consultores de transformación digital e IA

Especialistas que acompañan proyectos de automatización, asistentes virtuales y despliegue de agentes inteligentes.

Desarrolladores e implementadores de agentes

Firmas que construyen soluciones basadas en modelos generativos y necesitan incorporar capacidades de gobernanza, trazabilidad y seguridad desde la fase de diseño.

Adicionalmente, la compañía observa interés creciente por parte de despachos legales y consultoras de compliance que buscan responder a las nuevas regulaciones relacionadas con inteligencia artificial.

Cómo vender gobernanza de IA a un cliente

Para integradores que aún no cuentan con experiencia profunda en IA, Martín propone una conversación basada en tres preguntas:

  1. ¿Cuántos agentes de IA están operando actualmente en la organización?
  2. ¿Cómo se controla la información que esos agentes reciben y comparten?
  3. ¿Cuánto dinero se está gastando realmente en IA?

Si el cliente no puede responder con precisión, existe una oportunidad para ofrecer servicios de evaluación, descubrimiento, monitoreo y gobernanza.

La propuesta adquiere especial relevancia en sectores como:

  • Banca.
  • Seguros.
  • Salud.
  • Manufactura.
  • Retail.
  • Servicios financieros.
  • Empresas sujetas a regulaciones de protección de datos.

Un mercado que apenas comienza

Aunque la adopción de IA parece acelerarse cada mes, Martín considera que el ecosistema aún se encuentra en una etapa temprana.

La incorporación de agentes autónomos, modelos multimodales y arquitecturas conectadas a sistemas corporativos incrementará la superficie de ataque y los riesgos operativos.

Para el canal tecnológico, esto significa que la oportunidad no estará únicamente en vender inteligencia artificial, sino en construir alrededor de ella servicios de gobierno, monitoreo, optimización, cumplimiento y ciberseguridad.

En otras palabras, la siguiente ola de negocio para integradores podría no ser la IA en sí misma, sino la capacidad de mantenerla bajo control.

Contacto de negocio:

Javi Martín | CEO & AI Lead @ Renaiss

[email protected]

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