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La IA agéntica se perfila como el nuevo motor de transformación digital en el sector público. Un estudio de Dell Technologies e IDC revela que América Latina enfrenta barreras críticas en talento, regulación y compartición de datos, mientras México acelera proyectos de digitalización gubernamental e IA soberana.
La inteligencia artificial agéntica comienza a posicionarse como uno de los pilares tecnológicos más relevantes para la modernización del sector público a nivel global, en un contexto donde gobiernos como el de México enfrentan presión creciente para digitalizar servicios, fortalecer la ciberseguridad y operar con estructuras administrativas limitadas.
Un estudio global elaborado por Dell Technologies y IDC revela que el 71% de los líderes gubernamentales considera que la IA agéntica será determinante para acelerar la adopción de inteligencia artificial en las instituciones públicas, mientras que más de la mitad planea invertir en este tipo de capacidades durante los próximos 18 meses.
La relevancia del hallazgo coincide con el momento que vive México, donde dependencias federales, gobiernos estatales y organismos públicos han comenzado a priorizar proyectos de automatización, analítica avanzada, ciberseguridad y digitalización de servicios ciudadanos, particularmente en áreas como salud, recaudación, movilidad, seguridad pública y atención ciudadana.
¿Qué es la IA agéntica y por qué interesa a los gobiernos?
La IA agéntica representa una evolución respecto a los modelos tradicionales de inteligencia artificial. A diferencia de asistentes que únicamente responden instrucciones, estos sistemas pueden ejecutar tareas de forma autónoma, coordinar procesos complejos y tomar decisiones basadas en contexto y objetivos definidos.
Para el sector público, esto abre oportunidades para automatizar trámites, reducir cargas administrativas, optimizar análisis de información y mejorar tiempos de respuesta en servicios críticos.
El estudio señala que el 51% de los líderes gubernamentales ya planea invertir en IA agéntica para atender problemas asociados con escasez de personal y presión operativa. Además, el 66% reconoce que la tecnología evoluciona más rápido de lo que su fuerza laboral puede adaptarse.
En México, esta problemática se vuelve particularmente relevante debido al déficit de especialistas en tecnologías avanzadas y ciberseguridad dentro del sector público, así como a la dependencia de sistemas heredados que dificultan la interoperabilidad entre instituciones.
México y América Latina: la brecha entre ambición y ejecución
Aunque América Latina reconoce el valor estratégico de la IA soberana, el estudio identifica obstáculos estructurales que limitan su implementación.
El principal problema radica en la compartición de datos. El 75% de las organizaciones latinoamericanas encuestadas considera que las restricciones de privacidad, la incompatibilidad de estándares y las barreras regulatorias dificultan las alianzas público-privadas en proyectos de IA. Se trata de la cifra más alta entre todas las regiones analizadas.
Para México, este desafío cobra especial importancia debido a que gran parte de los proyectos gubernamentales dependen de información distribuida entre múltiples dependencias, plataformas y niveles de gobierno que aún operan con esquemas aislados.
A esto se suma la falta de marcos regulatorios claros para colaboración en IA, un problema identificado por el 66.7% de los participantes en América Latina.
El estudio también evidencia un fuerte rezago en talento especializado. La región lidera globalmente en dificultades para contratar expertos en ciberseguridad, con 75% de las organizaciones reportando complicaciones para cubrir estas posiciones.
Este panorama coincide con la creciente demanda en México de perfiles relacionados con análisis de datos, seguridad digital, arquitectura cloud e inteligencia artificial, particularmente dentro de sectores estratégicos e infraestructura crítica.
Infraestructura y soberanía digital, prioridades para el gobierno
Otro de los hallazgos relevantes del reporte es que la adopción de IA en el sector público ya no depende únicamente del software, sino de la capacidad de construir infraestructura tecnológica segura y soberana.
El 52.8% de los encuestados en América Latina identifica la seguridad nacional y la resiliencia de infraestructura crítica como uno de los principales beneficios de implementar IA soberana. Asimismo, el 44.4% considera prioritario reducir la dependencia de proveedores extranjeros.
En el caso mexicano, la discusión sobre soberanía tecnológica ha comenzado a ganar relevancia conforme las instituciones públicas buscan mayor control sobre datos sensibles, plataformas críticas y entornos de nube híbrida.
La investigación también muestra que el 69.4% de las organizaciones latinoamericanas prioriza prácticas seguras de compartición de datos para modernizar sistemas heredados, un aspecto clave para habilitar modelos avanzados de IA en gobierno.
Seguridad y gobernanza, condiciones obligatorias
Aunque el interés por la IA agéntica crece rápidamente, el estudio advierte que la confianza sigue siendo el principal factor para acelerar la adopción.
Casi la mitad de los líderes gubernamentales encuestados afirma que solo impulsará proyectos de IA si existen salvaguardas sólidas desde el inicio, incluyendo protección de datos, privacidad, soberanía digital y gobernanza.
Para integradores, proveedores de infraestructura y socios tecnológicos del sector público mexicano, esto representa una oportunidad relevante de negocio alrededor de plataformas de ciberseguridad, gestión de datos, nube híbrida, automatización y cumplimiento regulatorio.
“Este estudio confirma que América Latina se encuentra en un momento crítico: mientras el mundo ya está implementando IA agéntica, más de la mitad de las organizaciones públicas de la región todavía carece de un plan claro. Esta brecha no es solo tecnológica, también tiene que ver con confianza, gobernanza e infraestructura. Los gobiernos que atiendan primero estas tres áreas liderarán la transformación”, afirmó Luis Gonçalves, vicepresidente senior para Latinoamérica en Dell Technologies.
Por su parte, Alan Webber, vicepresidente de programa para Seguridad Nacional, Defensa e Inteligencia en IDC, destacó que los gobiernos únicamente avanzarán hacia despliegues masivos si cuentan con bases robustas de seguridad e infraestructura.
“El estudio muestra un fuerte impulso, con líderes del sector público que buscan sistemas autónomos para ayudar a atender brechas de habilidades, aliviar la presión sobre la fuerza laboral y acelerar la adopción de IA. Sin embargo, ese impulso es condicional”, señaló el analista.
El escenario que emerge para México es claro: la IA agéntica ya dejó de ser una tendencia experimental y comienza a perfilarse como una herramienta estratégica para modernizar operaciones gubernamentales. Sin embargo, el éxito dependerá de la capacidad de construir ecosistemas confiables de datos, fortalecer el talento especializado y desplegar infraestructura segura que permita escalar estos modelos sin comprometer soberanía ni seguridad institucional.