Las compañías operaban bajo un mismo Grupo de Interés Económico y utilizaban una estructura interna denominada “La Fábrica de Licitaciones” para simular competencia y encarecer contratos hasta en un 40%.
Las compañías operaban bajo un mismo Grupo de Interés Económico y utilizaban una estructura interna denominada “La Fábrica de Licitaciones” para simular competencia y encarecer contratos hasta en un 40%.