Apuesta por el metaverso

Share:

Adentrarse en mundos intangibles para convivir con otras personas no es ciencia ficción, sino una realidad en metaversos que construyen expertos formados en una gran variedad de posgrados.

La saga de Matrix popularizó el concepto de habitar un espacio virtual, explica Rafael Pazarán, coordinador de la maestría en Tecnologías de la Información en la Dirección de Negocios de La Salle.
En 2021, el término generó interés a gran escala tras el anuncio de Meta, compañía detrás de Whats- App, Facebook e Instagram, sobre sus planes de impulsar estos entornos tridimensionales.
“En ese momento era un concepto teórico, hoy ya estamos listos”, destaca Pazarán.
La economía global del metaverso generó 478 mil millones de dólares (mdd) en 2020, según un análisis de Bloomberg Intelligence.
Para 2024, se prevé que crezca hasta los 783 mil mdd.
Para crearlos se requiere la vinculación de áreas tan diversas como diseño, programación y narrativa, comenta María Victoria Carreras, coordinadora de la especialidad en Simuladores Gráficos de la UP.
“No es algo que pueda ser generado por una sola persona en el sótano de una casa. Estamos hablando de una colaboración de grandes equipos”, enfatiza.
Si bien compañías de tecnología están en busca de profesionistas que ayuden a desarrollar metaversos, empresas de otros giros también los requieren.

“(El metaverso) requiere gente visionaria, que le guste aprender en el camino”.
Joel A. Gómez Treviño

Consulta más información del producto

Nuevas narrativas

Roberto Cabezas, director de Computación Creativa de Centro, enfatiza que una parte fundamental de los metaversos es la construcción narrativa de la experiencia.
Por ello, el estudiantado de la maestría en Guión de la escuela ahora aprende a contar historias controladas por los espectadores.
“Estamos explorando (…) cuáles son las nuevas formas de mostrar una historia a través de estos dispositivos y tecnologías”, agrega.
En esta labor incluso participan profesionistas vinculados a la antropología, filosofía y música.
Tampoco bastan los especialistas en diseño de escenarios, arte digital y animación. A su vez se requieren en programación de los procesadores gráficos que están detrás de los mundos, explica Carreras.
Programas como la especialidad de la UP abordan el reconocimiento de señales cerebrales y del habla humana, así como el uso de dispositivos hépticos, es decir, que pueden tocarse.
“Hay muchísimas aplicaciones.
Estamos hablando de simulación inmobiliaria, de diseño de ciudades inteligentes, de un mercado de arte digital, de entretenimiento, educación y telesalud”, asevera la académica universitaria.
Creadores de espacios Realidad virtual (VR), aumentada (AR) y mixta componen otro rubro de alta demanda. Para VR son necesarios cascos o visores, pues la inmersión es total, mientras que en la AR se utilizan dispositivos para acceder a una capa informativa sobre el mundo real. La mixta combina ambas.
Estos se pueden estudiar en programas como la maestría en Tecnología de Cómputo del IPN. Mario Aldape Pérez, coordinador del posgrado, resalta que han colaborado con la Sedena en crear simuladores de helicópteros y tanques.
Además, son diestros en realizar investigación científica.
Sus egresados llevan a cabo videojuegos, apps, interfaces y motores.
Algunos trabajan en los drivers de las tarjetas gráficas o están involucrados en la consultoría, detalla.
Un posgrado también abre las puertas a la internacionalización y al emprendimiento.
Por ejemplo, alumnos del doctorado en Ingeniería de Sistemas Robóticos y Mecatrónicos del IPN hicieron una estancia con académicos de Corea para simular rutas libres de colisión para drones.
“(A raíz de la experiencia) pensaron en cómo sacar cierta utilidad al conocimiento que adquirieron”.

Te interesa leer: Meta Store: gadgets para entrar al metaverso y más

“El mundo va a necesitar talento para que tengamos un internet y un metaverso más seguro”.
Rafael Pazarán Reyes



Aventajan gamers

Quienes cuentan con experiencia en videojuegos son socorridos porque dicha industria estableció algunas reglas de interacción y comportamiento que rigen a los metaversos, cuenta Víctor Hugo Franco, académico del Departamento de Visualización y Realidad Virtual de la DGTIC de la UNAM.
“El metaverso es un universo constante que fomenta la sociabilización.
Debe haber varias personas incorporadas y lo más importante es lo que se puede hacer: si se pueden tener conversaciones con otros avatares, con el entorno o con sus elementos”, profundiza.
Arquitectos, comunicadores visuales y diseñadores industriales son requeridos para elaborar ciudades, artículos cotidianos, apariencias de avatares y texturizar elementos, añade el especialista de la Máxima Casa de Estudios.
Gracias al metaverso en la educación, los alumnos pueden estudiar junto a personas que no están físicamente en el mismo espacio y llevar a cabo presentaciones con diapositivas, videos y modelos en 3D.
Así lo atestiguó Franco al acudir a una reunión de estudiantes de Gastronomía en AltspaceVR, metaverso de Microsoft donde hay actividades como espectáculos de micrófono abierto, clases, sesiones de meditación y recorridos guiados por mundos de Star Trek.

“No es algo nuevo, pero ha cobrado mucho interés por el alcance tecnológico que tenemos”.
Roberto Cabezas Hernández



De cara al futuro


Los metaversos aún están en una etapa temprana de desarrollo: se prevé que culminen su construcción en unos 10 años. No obstante, desde que se escribieron las primeras líneas de código surgió la necesidad de capacitar expertos en gestionar los riesgos que pueden derivarse.
De acuerdo con Pazarán, se espera la proliferación de actividades criminales dentro de estos mundos virtuales al ser idóneos para comercializar NFTs, usar criptomonedas y utilizar monederos electrónicos.
Expertos en ciberseguridad, por lo tanto, son solicitados.
Los abogados especialistas en adquisición de bienes intangibles y protección de datos personales también serán indispensables.
Así lo explica Joel A. Treviño, presidente de la Academia Mexicana de Derecho Informática y cocoordinador del diplomado en Derecho Digital del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.
Si el metaverso se adoptara en América Latina y progresara de manera similar a los dispositivos móviles, podría representar el 5 por ciento del PIB de la región para 2031, según una estimación de la consultora Analysis Group.
“Ahorita lo que estamos percibiendo es el incremento en la demanda de programas de ciberseguridad, transformación digital, tecnologías de la información e inteligencia artificial. Hay un mercado que está escaso en este talento”, subraya Pazarán.

Más allá del Sci-Fi

Varios metaversos ya operan en la actualidad

AltspaceVR
+ Avatares expresivos pueden reunirse en conciertos, juntas y conferencias virtuales en esta plataforma centrada en la colaboración.

Descentraland
+ En este mundo virtual, los usuarios pueden explorar y adquirir terrenos digitales. También crean artículos que se comercializan.

Earth 2
+ Usuarios pueden adquirir y comercializar tierras digitales en esta réplica virtual a escala 1:1 de la Tierra. A futuro se podrán personalizar.

Omniverse
+ A través de esta plataforma es posible conectar mundos 3D en un solo universo virtual compartido para facilitar el trabajo en equipo.

Second Life
+ Las personas crean un avatar para tener una segunda vida dentro de este mundo virtual en línea.