Gobierno criptográfico abre negocio para integradores, señala Futurex

Por Diana Payan
Santos Campa vp de Futurex

Identifica dos oportunidades para sus partners: ordenar la gestión de llaves y certificados y preparar la infraestructura HSM para la criptografía poscuántica.

La evolución de las amenazas digitales y la llegada de la criptografía poscuántica están ampliando el campo de trabajo para los integradores de soluciones tecnológicas. Además de comercializar dispositivos de seguridad, el mercado demanda servicios de diagnóstico, gestión de llaves, certificados, migración y diseño de estrategias de protección de información.

Ese es el escenario que identifica Futurex, fabricante especializado en infraestructura criptográfica, que plantea dos áreas de oportunidad para sus partners: gobierno criptográfico y preparación para la era poscuántica.

Santos Campa, vicepresidente de Futurex, señaló que las organizaciones necesitan conocer qué información tienen protegida, qué certificados y llaves utilizan, dónde están desplegados y cuál es el propósito de cada mecanismo criptográfico.

El planteamiento convierte a la infraestructura criptográfica en algo más que una venta de hardware. Para el integrador, implica participar desde el diagnóstico y la evaluación de riesgos hasta la implementación, administración y eventual migración de plataformas.

Gobierno criptográfico: del HSM al servicio

La criptografía protege información sensible utilizada en transacciones financieras, documentos, datos personales, propiedad intelectual y otros activos digitales. Sin embargo, el crecimiento de estos mecanismos también puede generar un problema de administración cuando las organizaciones desconocen qué información está cifrada, qué llaves la protegen o cuándo deben renovarse sus certificados.

De acuerdo con un dato citado por Futurex de DigiCert, únicamente 34% de las empresas tiene visibilidad completa de sus activos criptográficos, lo que deja un amplio espacio para servicios relacionados con descubrimiento, inventario y administración.

Para los integradores, la oportunidad está en convertir esa complejidad en un servicio.

Un proyecto de gobierno criptográfico puede comenzar con cuatro preguntas:

  1. ¿Qué información y activos están cifrados?
  2. ¿Qué llaves permiten acceder a esa información y cómo se administran?
  3. ¿Qué certificados existen y dónde se utilizan?
  4. ¿Cuál es el objetivo de protección y qué riesgos se busca reducir?

A partir de ese diagnóstico, el integrador puede definir la infraestructura necesaria, incluyendo el uso de HSM (Hardware Security Module), además de servicios de implementación, administración y actualización.

“Todo lo que manejes en información sensible, de dinero, datos personales y patentes, fórmulas de tus productos, datos que pudieran ser mal usados son sujeto a encripción; un HSM lo sugiere un asesor, o un risk assessment”, explicó Campa.

El modelo desplaza la conversación comercial de “qué HSM necesita el cliente” hacia “qué información debe proteger, frente a qué riesgos y durante cuánto tiempo”.

Para un integrador especializado en ciberseguridad, esto puede traducirse en proyectos de mayor alcance: assessment, diseño de arquitectura, implementación, gestión de llaves, certificados, tokenización y servicios administrados.

La criptografía poscuántica anticipa otra migración

La segunda oportunidad está relacionada con la evolución de la criptografía ante el desarrollo del cómputo cuántico.

Aunque la adopción masiva de computadoras cuánticas todavía no forma parte de la infraestructura empresarial convencional, las organizaciones con información que debe permanecer protegida durante largos periodos necesitan considerar desde ahora la capacidad de migrar hacia nuevos algoritmos y estándares criptográficos.

Esto introduce el concepto de criptoagilidad: la capacidad de una organización para cambiar algoritmos, llaves y mecanismos criptográficos sin tener que reconstruir toda su infraestructura.

En este escenario, los HSM y los certificados digitales forman parte de una arquitectura que tendrá que evolucionar.

Futurex señala que ya trabaja con clientes en actividades de concientización sobre criptografía poscuántica y en la preparación de nuevas plataformas.

“En Futurex estamos trabajando en la evangelización y nuevas plataformas Script y Criptohub”, afirmó Campa.

HSM y gestión centralizada

De acuerdo con el ejecutivo, Script está orientada a HSM de propósito general y financiero y puede operar en esquemas de nube o híbridos. La plataforma está diseñada para soportar hasta 100 mil operaciones por segundo, según cifras proporcionadas por la compañía.

Por su parte, Criptohub centraliza funciones como la gestión de llaves, tokenización y emisión de certificados de autoridad desde una misma interfaz.

La relevancia para el integrador está en la posibilidad de construir una arquitectura que pueda incorporar nuevas capacidades sin sustituir necesariamente todo el aplicativo cada vez que aparece un nuevo requerimiento criptográfico.

Entre esas capacidades se encuentra la preparación para escenarios de criptografía poscuántica.

¿Dónde está el negocio para el integrador?

La oportunidad no se limita a vender un HSM.

Para un integrador de infraestructura o ciberseguridad, el proyecto puede estructurarse en diferentes etapas:

Diagnóstico. Inventario de activos criptográficos, certificados y llaves.

Evaluación de riesgos. Identificación de información que requiere protección y de las consecuencias asociadas a una exposición.

Diseño. Definición de arquitectura HSM, gestión de llaves, certificados y mecanismos de protección.

Implementación. Instalación, configuración e integración con las aplicaciones y sistemas existentes.

Migración. Sustitución o actualización de infraestructura criptográfica cuando el equipo llega al final de su ciclo de vida o requiere nuevas capacidades.

Servicios administrados. Supervisión y administración continua de la infraestructura criptográfica.

Preparación poscuántica. Evaluación de qué tan preparada está la infraestructura para adoptar nuevos algoritmos y estándares.

Este modelo también abre la puerta a que canales tradicionalmente dedicados a redes y servidores incorporen capacidades de seguridad, mientras que los integradores especializados en ciberseguridad pueden ampliar sus servicios hacia infraestructura criptográfica.

Capacitación para ampliar capacidades

Futurex cuenta con un programa de capacitación para partners que incluye actualizaciones, guías de trabajo y desarrollo de nuevas capacidades relacionadas con criptografía poscuántica.

La compañía también señala que puede realizar capacitación directamente en las instalaciones de los partners.

Actualmente, la red de canales incluye desde empresas que comercializan HSM y que tienen experiencia previa en redes y servidores, hasta integradores especializados en ciberseguridad capaces de realizar asesoría e implementación.

Futurex tiene más de 45 años de experiencia en tecnologías relacionadas con manejo de llaves, emisión de certificados y tokenización.

La oportunidad está en vender conocimiento, no sólo hardware

El cambio más relevante para el canal está en el modelo de negocio. La infraestructura criptográfica puede convertirse en una puerta de entrada para proyectos de consultoría, evaluación de riesgos, integración y servicios administrados.

Para el integrador, la conversación con el cliente puede comenzar antes de la compra del HSM: qué información necesita proteger, qué infraestructura criptográfica tiene actualmente, cuánto tiempo debe permanecer protegida y qué tan preparada está para cambiar de tecnología.

La transición hacia modelos de criptografía más ágiles y la eventual adopción de esquemas cuánticos hacen que esas preguntas tengan valor comercial propio.

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