Empresarios en México ven crecimiento, pero desconfían del entorno interno: IPADE

Por Diana Payan

El ánimo empresarial mejora para 2026, aunque la inseguridad, la incertidumbre jurídica y la falta de infraestructura frenan la inversión

La economía mexicana enfrenta un escenario de contrastes: mientras una parte importante del sector empresarial mantiene expectativas de crecimiento para 2026, persisten preocupaciones relacionadas con la inseguridad, la incertidumbre económica y la debilidad de la inversión productiva. Ese es el principal hallazgo de una encuesta realizada por la escuela de negocios IPADE Business School, la cual revela que el optimismo empresarial convive con una marcada cautela sobre el futuro del país.

El estudio identificó que 46% de las empresas consultadas tiene altas expectativas de crecimiento para este año; de ellas, 29% espera expandirse a doble dígito y 3% prevé un crecimiento superior al 50%. En contraste, 12% anticipa una caída en sus operaciones y 4% estima un decrecimiento superior al 20%.

El ángulo central del análisis no está únicamente en el optimismo de los empresarios, sino en el hecho de que los factores internos de México —y no necesariamente el entorno internacional— son hoy los que más pesan en la percepción económica y en las decisiones de inversión.

Lo local pesa más que Trump o Medio Oriente

Uno de los hallazgos más relevantes de la encuesta es que 58% de los empresarios considera que los acontecimientos nacionales tendrán mayor impacto en la estabilidad política y económica de México durante 2026 que los factores internacionales.

Aunque la administración de Donald Trump sigue siendo vista como un foco de incertidumbre, con 46% de opiniones negativas o muy negativas, los empresarios colocan como mayores preocupaciones los problemas internos: inseguridad, incertidumbre jurídica, bajo crecimiento económico y debilidad en la inversión.

José Carlos Rodríguez Pueblita, profesor del área de Entorno Económico en IPADE, explicó que las condiciones locales están afectando más la confianza empresarial que los conflictos globales.

En el caso de Jalisco, por ejemplo, la inseguridad escaló hasta convertirse en el principal factor de preocupación tras hechos recientes vinculados al crimen organizado. Mientras tanto, en Nuevo León y la Zona Metropolitana del Valle de México domina la incertidumbre económica derivada del bajo crecimiento del país y la contracción del PIB.

Nearshoring pierde impulso por falta de infraestructura

Otro de los mensajes más contundentes del estudio es que la oportunidad del nearshoring comenzó a diluirse debido a las limitaciones estructurales del país.

Rodríguez Pueblita afirmó que México no cuenta con suficiente infraestructura energética e hídrica para sostener el ritmo de nuevas inversiones industriales, lo que ha frenado el entusiasmo que existía alrededor de la relocalización de empresas.

La advertencia cobra relevancia particularmente para la industria de centros de datos, uno de los sectores con mayor crecimiento en el país y pieza clave para servicios digitales, inteligencia artificial y soberanía de datos.

De acuerdo con el académico, la inestabilidad eléctrica podría obligar a los operadores de centros de datos a incrementar inversiones en sistemas de respaldo y generación de energía, elevando los costos operativos y encareciendo los servicios para empresas y usuarios.

A pesar de ello, IPADE considera que los centros de datos representan una oportunidad estratégica para México, especialmente en sectores regulados como el financiero, donde las restricciones de seguridad y residencia de datos impulsan la necesidad de infraestructura local.

“Hay una gran oportunidad en México para volcarse a los servicios, y los centros de datos pueden ser un gran motor para tener crecimientos más allá del 2%”, señaló Rodríguez Pueblita.

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Nuevo León y Jalisco muestran mayor optimismo empresarial

Por regiones, el estudio detectó diferencias importantes en las expectativas de crecimiento:

  • En Nuevo León, 79% de los empresarios mantiene expectativas positivas.
  • En Jalisco, el optimismo alcanza 83%.
  • En Ciudad de México y zona metropolitana, 76% espera crecimiento, aunque también existe un mayor nivel de cautela.

El análisis también encontró una brecha generacional en la percepción económica. Los empresarios más jóvenes, particularmente entre 30 y 39 años, mostraron niveles de optimismo más elevados que los directivos mayores de 41 años.

Antonio Casanueva Fernández, profesor de Control e Información Directiva y de Comercialización en IPADE, atribuyó este comportamiento a una mayor confianza de las nuevas generaciones en la innovación, las herramientas digitales y la transformación tecnológica.

Inversión sigue débil pese al optimismo

Aunque existe una percepción favorable sobre el crecimiento empresarial, el apetito por invertir continúa limitado.

Solo 40% de los encuestados considera que este es un buen momento para invertir en México. En la Ciudad de México, 44% opinó lo contrario; en Nuevo León, 47% aseguró que no es momento adecuado para nuevas inversiones.

Los datos coinciden con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, que muestran 18 meses consecutivos de contracción en la inversión bruta de capital fijo.

Este contraste evidencia que el empresariado mexicano mantiene expectativas positivas sobre sus negocios, pero conserva reservas sobre el entorno económico y político del país.

IA, rentabilidad y supervivencia: prioridades para 2026

Entre las prioridades identificadas por IPADE para este año destacan:

  • Crecimiento y rentabilidad.
  • Incremento de ventas.
  • Supervivencia operativa.
  • Innovación basada en Inteligencia Artificial.

El estudio también detectó mayores niveles de optimismo en sectores como:

  • Servicios administrados.
  • Educación.
  • Salud y asistencia social.

Para Casanueva Fernández, el optimismo empresarial refleja resiliencia, aunque reconoció que factores como la inseguridad, la incertidumbre jurídica y el bajo crecimiento económico continúan afectando la confianza de largo plazo.

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