La circularidad es la nueva sostenibilidad, debemos concebir el negocio como un ecosistema
La economía lineal de producir, usar y tirar pertenece ya al pasado.
Estamos en una etapa en la que es necesario repensar de principio a fin todo lo que hemos estado haciendo en los dos últimos siglos.
La consultora TNO calcula que la introducción de un modelo multi-R (del rediseño al reciclaje, pasando por la reutilización, la redistribución, la reparación o la renovación) puede generar ingresos y contribuir a la creación de empleos.
La sostenibilidad ha dejado de ser un costo añadido para convertirse en un valor añadido.
Por primera vez, la economía y la ecología se dan la mano en un modelo con el que todos salen ganando. Lo que es rentable para la empresa, es bueno para el planeta, y viceversa.
Philips ha descubierto lo ventajoso que le resulta recuperar y prolongar la vida de los sofisticados escáneres de resonancia magnética. Por un 80% del valor de un aparato nuevo, la compañía ofrece un viejo y puesto al día, con el sello de refurbished. El volumen de negocio va a más y constituye ya el 10% de facturación de equipamientos médicos de la compañía.
El concepto circular lo ha traslado Philips al campo intangible de la luz.
La empresa, la propiedad y el mantenimiento de las instalaciones, como el caso de la instalación de iluminación LED del aeropuerto de Schiphol, y a cambio sólo pasa factura por la luz (en asociación con la compañía energética Cofely).
El mismo modelo está empezando a aplicarlo al alumbrado público en las ciudades.
La circularidad es la nueva sostenibilidad, debemos concebir el negocio como un ecosistema.
Nuestra meta es llegar a las cero emisiones y avanzar hacia residuos cero, cerrando todo los flujos y logrando el 100% de nuestra energía de fuentes renovables.