IQSEC convierte su SOC en un CROC-RM7 impulsado por IA para acelerar la respuesta ante ciberataques

Por Diana Payan
Directivos de IQSEC dan banderazo de salida al CROC

Descubre por qué esta tendencia está marcando el futuro de la ciberseguridad en México y Latinoamérica.

IQSEC presentó su nuevo CROC-RM7, un servicio avanzado de análisis y operación de riesgo cibernético que transforma por completo su modelo tradicional de Centro de Operaciones de Seguridad (SOC). La compañía mexicana, especializada en administración de riesgos tecnológicos, desarrolló este nuevo esquema para ofrecer detección, prevención y respuesta más rápidas, automatizadas y basadas en el contexto real de cada negocio.

De acuerdo con la empresa, el CROC —Cyber Risk Operation Center— es el resultado de un año de trabajo en el que sumaron nuevas tecnologías, Inteligencia Artificial (IA) y una metodología propia para acelerar la toma de decisiones y priorizar actividades según el impacto al cliente.

Respuesta en cinco minutos gracias a IA que aprende del cliente

Aarón Porraz, CEO de IQSEC, explicó que los SOC tradicionales ya no responden a la velocidad que exigen los ciberatacantes. Mientras un SOC puede tardar entre 40 minutos y varios días en entregar una respuesta, el nuevo CROC es capaz de ejecutar acciones automáticas en cinco minutos.

Esta velocidad se logra con una IA desarrollada por IQSEC, que ingesta continuamente datos y procesos del cliente. El modelo aprende su madurez, prioridades, movimientos, información crítica y operaciones sensibles, lo que permite ejecutar acciones de prevención y contención sin necesidad de aprobaciones externas.

Noé Espinoza, director de comunicación y desarrollo en IQSEC, destacó que la diferencia clave está en el contexto: “El valor de la Inteligencia Artificial con la que opera el CROC no radica en la predictibilidad y prevención, sino en que actúa con base en el contexto del negocio, la madurez y los cambios en el cliente”.

Metodología de siete fases para gestión integral del riesgo

Como parte de la evolución hacia un CROC, IQSEC incorporó una metodología de siete fases, completamente auditable y sustentada en métricas cuantificables. El enfoque incluye simulaciones de múltiples tipos de adversarios para detectar brechas y riesgos extendidos, como los relacionados con cadenas de suministro.

Esta metodología opera de manera continua, igual que la alimentación del modelo de IA, con el objetivo de ofrecer inteligencia accionable y priorización basada en impacto.

Expansión regional y servicios flexibles

Desde el nuevo CROC-RM7, IQSEC ofrecerá servicios a empresas de México y Centroamérica. La compañía prevé extender esta operación hacia Latinoamérica y Canadá en 2026.

El modelo comercial del CROC es flexible y puede contratarse bajo esquemas anuales o mensuales, con la premisa de comprender a profundidad el negocio del cliente. Israel Quiroz, fundador de IQSEC, subrayó que el objetivo es convertirse en un aliado estratégico: “Queremos ser un socio de negocios estratégicos para los clientes, abonar no solo en su continuidad sino en la confianza que ofrecen a sus clientes”.

Una respuesta al aumento de riesgos y a la escasez de talento

La empresa señala que la transformación a un CROC responde a desafíos actuales como la sofisticación de ataques impulsados por IA, la falta de comunicación entre soluciones de ciberseguridad y la escasez de talento especializado. Con una oferta de alta gama basada en expertos e Inteligencia Artificial, IQSEC busca cerrar estas brechas y fortalecer la continuidad operativa de sus clientes.

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