IBM amplía el negocio del canal con ciberresiliencia y recuperación

Por Diana Payan

IBM ofrece a los integradores servicios de ciberseguridad, protección de datos, almacenamiento y recuperación ante desastres para desarrollar proyectos de resiliencia y continuidad operativa.

La protección de datos y la recuperación de operaciones ante ciberataques representan una oportunidad para que los integradores de soluciones tecnológicas amplíen su oferta con proyectos que combinan consultoría, ciberseguridad, infraestructura y servicios especializados. IBM busca atender esta demanda mediante un portafolio que permite a sus socios participar desde el diagnóstico de riesgos hasta la implementación de tecnologías para proteger la información y restablecer los procesos críticos.

Rodolfo Manzi, líder de Servicios de Seguridad en IBM México, explicó que la resiliencia debe contemplar tanto la infraestructura tecnológica como los datos y los procesos de negocio. El objetivo es que las organizaciones puedan prevenir incidentes, contener sus efectos y recuperar la operación cuando ocurra una interrupción.

Para los partners, este enfoque permite construir proyectos de mayor alcance que la venta aislada de respaldos o soluciones de seguridad, al integrar tecnologías, servicios profesionales y planes de continuidad operativa.

Portafolio IBM para desarrollar proyectos de ciberresiliencia

IBM dispone de soluciones de software, infraestructura y servicios que sus socios pueden combinar según las necesidades de cada cliente. Entre las alternativas mencionadas por Manzi se encuentran:

  • IBM Guardium Data Protection: descubre y clasifica datos, monitorea su actividad en tiempo real y proporciona capacidades de protección y apoyo al cumplimiento normativo. Para el integrador, representa una opción para atender necesidades de visibilidad, control y seguridad de la información.
  • IBM X-Force: reúne servicios ofensivos y defensivos de ciberseguridad para evaluar riesgos y fortalecer la protección de aplicaciones, datos y plataformas empresariales. También contempla la protección de modelos de inteligencia artificial y entornos de aprendizaje automático.
  • IBM X-Force Cyber Range: ofrece ambientes de simulación de crisis para que los directivos practiquen la toma de decisiones, la contención de daños y la comunicación durante un incidente. Los socios pueden incorporar este tipo de servicios a proyectos de preparación y respuesta ante ciberataques.
  • IBM FlashSystem: plataforma de almacenamiento híbrido all-flash con capacidades de alto rendimiento, inmutabilidad y aislamiento, orientada a proteger información y contribuir a su disponibilidad.
  • IBM Z: incorpora capacidades de seguridad y protección de datos, incluidas opciones para mantener copias aisladas y facilitar la recuperación ante incidentes.
  • IBM Cloud Object Storage: permite almacenar objetos con mecanismos de inmutabilidad para proteger las copias frente a modificaciones o eliminaciones no autorizadas, de acuerdo con la configuración implementada.
  • IBM Storage Defender: proporciona capacidades para detectar amenazas y apoyar la protección y recuperación de datos en entornos de almacenamiento.

La combinación de estas herramientas permite a los integradores plantear arquitecturas que contemplen prevención, protección, detección y recuperación, en lugar de depender de una sola tecnología.

Recuperación ante desastres: una oportunidad más allá del respaldo

La estrategia de resiliencia debe comenzar por identificar los activos críticos de cada organización y determinar qué información, aplicaciones y procesos son indispensables para mantener el negocio en funcionamiento.

Manzi recomendó reconocer las llamadas “joyas de la corona” y establecer dónde se encuentran, qué dependencias tienen y cómo podrían recuperarse si una plataforma deja de operar.

A partir de ese diagnóstico, las empresas deben definir alternativas de redundancia, evaluar la replicación de sus procesos críticos en otra nube o plataforma y establecer qué recursos permitirán mantener las funciones esenciales durante una contingencia.

Para los integradores, este trabajo abre distintas líneas de servicio:

  1. Evaluación de riesgos y activos críticos: identificar datos sensibles, aplicaciones prioritarias y puntos de falla.
  2. Diseño de arquitecturas de protección: combinar almacenamiento, respaldos, segmentación de redes y mecanismos de aislamiento.
  3. Implementación de recuperación ante desastres: definir recursos alternativos y estrategias de replicación para restablecer servicios.
  4. Pruebas y validación: verificar la integridad de las copias de seguridad y comprobar que los datos y aplicaciones puedan recuperarse.
  5. Preparación de equipos: establecer responsabilidades y procedimientos para responder ante una crisis.

El plan debe comunicarse a todas las áreas involucradas y someterse a ejercicios periódicos que permitan detectar fallas, ajustar procedimientos y mejorar la respuesta. La segmentación de redes también puede ayudar a contener la propagación de un ataque al limitar el aislamiento a los segmentos comprometidos.

IBM plantea el uso de réplicas en tiempo real y réplicas pasivas como alternativas para establecer sistemas contingentes. La elección depende de las necesidades de disponibilidad, los objetivos de recuperación y los recursos de cada organización.

Los socios pueden integrar seguridad, infraestructura y consultoría

La propuesta de IBM para el canal no se limita a la recuperación de información. Su oferta de seguridad comprende tres ámbitos: gobierno, riesgo y cumplimiento; ciberdefensa; y gestión de amenazas. Estas áreas permiten a los integradores combinar soluciones para responder a distintos escenarios de exposición y fortalecer la protección de sus clientes.

La compañía también ofrece consultoría con un enfoque agnóstico respecto a las marcas, además de hardware, software y servicios para acompañar los diagnósticos y la ejecución de proyectos.

Otro componente es la cocreación con clientes y partners mediante sesiones de trabajo basadas en metodologías ágiles. En ellas pueden definirse iniciativas, prioridades, calendarios y tácticas para construir una estrategia de seguridad y continuidad alineada con los objetivos del negocio.

Este modelo permite que el integrador participe desde las primeras etapas de la relación comercial, identifique necesidades que no se resuelven con una compra puntual y proponga una arquitectura que articule distintas tecnologías y servicios.

Qué puede vender el integrador

La oportunidad comercial consiste en convertir la resiliencia en una propuesta integral, con servicios que pueden combinarse de acuerdo con el tamaño, los riesgos y la infraestructura del cliente:

  • Consultoría y diagnóstico de ciberseguridad.
  • Protección, clasificación y monitoreo de datos.
  • Almacenamiento seguro y copias de respaldo.
  • Diseño e implementación de planes de recuperación ante desastres.
  • Replicación de datos y habilitación de infraestructura contingente.
  • Simulaciones de crisis y capacitación de equipos directivos.
  • Pruebas de recuperación y revisión de los procedimientos de continuidad.

El alcance de cada proyecto dependerá de las capacidades del socio, los requerimientos del cliente y las tecnologías seleccionadas. Sin embargo, el enfoque integral permite al canal participar en diferentes etapas del ciclo de vida de la solución, desde la consultoría inicial hasta la validación de los mecanismos de recuperación.

Para IBM, el reto es que las empresas no consideren la resiliencia únicamente como una inversión en respaldos, sino como una estrategia que articule personas, procesos y tecnología. Para los integradores, esa perspectiva ofrece una vía para desarrollar proyectos de ciberseguridad e infraestructura vinculados con una necesidad concreta del negocio: mantener las operaciones y recuperar los servicios críticos cuando ocurre un incidente.

También te puede gustar