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HPE plantea una estrategia de resiliencia que va más allá del respaldo de datos: busca recuperar aplicaciones, servicios y operaciones según las prioridades del negocio. Para los integradores y MSP, el enfoque abre oportunidades en arquitecturas personalizadas, recuperación ante desastres y servicios administrados.
La resiliencia empresarial no consiste únicamente en recuperar archivos después de un incidente, sino en restablecer las aplicaciones, los servicios y los procesos que permiten a una organización operar. Este enfoque es el que promueve Hewlett Packard Enterprise (HPE) mediante arquitecturas que combinan protección de datos, almacenamiento, respaldo y recuperación ante desastres.
Cuando una empresa enfrenta una contingencia, una de las preguntas prioritarias es cuánto tiempo tardará en recuperar sus operaciones. La respuesta depende de qué información y aplicaciones resultaron afectadas, de las prioridades del negocio y de la arquitectura tecnológica disponible para restablecer los servicios.
“La resiliencia tiene que ver con el cómo levanto todos los servicios en el orden que el negocio lo necesita si ocurre un incidente”, explicó Ricardo Dávalos, líder de la categoría de almacenamiento y soluciones de datos en HPE.
Para los integradores de soluciones tecnológicas, esta perspectiva amplía el alcance de los proyectos: además de implementar infraestructura y respaldos, pueden diseñar planes de recuperación que respondan a los objetivos operativos de cada cliente.
HPE integra tecnologías para proteger y recuperar operaciones
HPE dispone de distintas soluciones que pueden combinarse en arquitecturas de resiliencia, de acuerdo con las necesidades de protección, disponibilidad y recuperación de cada organización.
Entre las tecnologías que destacó Dávalos se encuentran:
- Zerto: forma parte del portafolio Cloud Operations y ofrece protección continua de datos, orquestación de la recuperación ante desastres y capacidades para probar los procedimientos de recuperación. Según el fabricante, puede replicar información cada cinco segundos, una capacidad que debe dimensionarse según los requerimientos de cada aplicación y cliente.
- HPE StoreOnce: plataforma de respaldo disponible en diferentes configuraciones de almacenamiento. Puede incorporar mecanismos de inmutabilidad para evitar la eliminación o modificación de las copias protegidas, así como capacidades de cifrado, según la configuración.
- Bóveda de ciberresiliencia: permite aislar información y disponer de un entorno para trabajar con datos limpios durante las pruebas y los procesos de recuperación, sin alterar los datos originales.
- HPE Alletra Storage MP B10000: plataforma de almacenamiento que contempla cargas de trabajo de bloque y objeto, disponibilidad de datos productivos, instantáneas inmutables y detección de anomalías en línea.
La selección de estas tecnologías depende de los requerimientos de continuidad, los objetivos de recuperación y la infraestructura de cada empresa. No todos los sistemas necesitan replicación con la misma frecuencia ni todas las cargas de trabajo requieren idénticos niveles de protección.
El integrador debe diseñar la estrategia según el negocio
El conocimiento del cliente es uno de los principales diferenciadores del canal en los proyectos de resiliencia. Antes de recomendar una solución, el integrador debe identificar cuáles son los datos, las aplicaciones y los procesos cuya interrupción tendría mayores consecuencias operativas o financieras.
A partir de ese diagnóstico puede definir qué información necesita replicación continua, qué sistemas pueden recuperarse mediante respaldos y cuáles requieren mecanismos adicionales de aislamiento, inmutabilidad o detección de anomalías.
“El valor del canal está en su capacidad de ver las posibilidades de cada solución y arquitectura en los clientes; siempre que conozcan las soluciones […] sabrán armar arquitecturas a la medida del cliente, su experiencia les permitirá asesorarlos, acompañarlos e incluso darles servicio”, señaló Dávalos.
Este modelo favorece la venta consultiva, pues desplaza la conversación comercial de las características técnicas de un equipo hacia los resultados que necesita obtener el cliente: reducir las interrupciones, recuperar servicios prioritarios y limitar el impacto de un incidente.
HPE apoya esta estrategia mediante Partner Ready Vantage, su programa de canal, con capacidades para identificar necesidades y desarrollar oportunidades comerciales. También dispone de HPE GreenLake como parte de su oferta comercial, con alternativas para abordar la adquisición y el consumo de infraestructura de acuerdo con las necesidades financieras de los clientes.
El fabricante también trabaja con sus mayoristas para ayudar a los partners a identificar oportunidades y desarrollar estrategias de venta adicional o upselling.
La resiliencia como servicio abre oportunidades para los MSP
Para los proveedores de servicios administrados (MSP), la resiliencia representa una posibilidad de ampliar su oferta más allá de la instalación y configuración de infraestructura.
Los partners pueden incorporar monitoreo continuo, administración de respaldos, supervisión de ambientes tecnológicos, pruebas de recuperación y acompañamiento durante la atención de incidentes. También pueden operar un centro de operaciones de red (NOC) para monitorear el entorno del cliente y coordinar acciones cuando se detectan anomalías o interrupciones.
De acuerdo con Dávalos, algunos proveedores pueden complementar estos servicios con personal en sitio para atender eventualidades y activar los procesos de recuperación cuando sea necesario.
La oportunidad comercial consiste en convertir capacidades tecnológicas en servicios administrados bajo acuerdos de nivel de servicio (SLA), con actividades y responsabilidades definidas. Esto permite establecer una relación continua con el cliente, en lugar de limitar los ingresos a la venta inicial de hardware y software.
Sin embargo, para desarrollar esta oferta, el integrador necesita definir con claridad los alcances del servicio, los tiempos de respuesta, las responsabilidades de cada parte y los objetivos de recuperación que puede comprometer.
La diversidad de entornos híbridos también exige considerar dónde se encuentran los datos y las aplicaciones, cómo se relacionan entre sí y qué dependencias deben resolverse para restablecer las operaciones. Recuperar una copia de seguridad no garantiza, por sí mismo, que todos los servicios empresariales vuelvan a funcionar correctamente.
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Tres aspectos que el canal debe evaluar en un proyecto de resiliencia
Para estructurar una estrategia de resiliencia empresarial, HPE recomienda considerar tres elementos:
- Identificar los procesos críticos. Determinar qué datos, aplicaciones y servicios tienen mayor impacto en la operación, así como el orden en que deben recuperarse.
- Proteger los datos y las copias de respaldo. Evaluar mecanismos de inmutabilidad, aislamiento y detección de anomalías para reducir el riesgo de que las copias disponibles también resulten comprometidas.
- Definir un plan de recuperación. Seleccionar las tecnologías y los procedimientos necesarios para restablecer los servicios en los tiempos acordados, considerando las características de cada carga de trabajo.
Para los revendedores, integradores y MSP, el cambio de enfoque implica que la resiliencia puede convertirse en una línea de negocio que combina infraestructura, consultoría, implementación y servicios administrados. La propuesta de valor no termina en proteger los datos: consiste en ayudar al cliente a recuperar su capacidad de operar cuando ocurre una contingencia.
