Lenovo ve oportunidad en la IA local y los proyectos para PyMEs

Por Omar Barrera

Lenovo identifica oportunidades para el canal TI en proyectos de inteligencia artificial para PyMEs, con equipos preparados para IA local, infraestructura híbrida, consultoría e integración.

Lenovo observa un cambio en la demanda de tecnología empresarial: las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) buscan pasar de experimentar con inteligencia artificial (IA) a utilizarla en procesos de automatización y productividad. Para los distribuidores e integradores, esta evolución representa una oportunidad para ampliar su oferta hacia la consultoría, el diseño de infraestructura y la implementación de soluciones.

Adrián Farías, gerente de producto de Lenovo, explicó en entrevista con Infochannel que los clientes ya no se concentran exclusivamente en las especificaciones técnicas de las computadoras, sino que necesitan orientación para determinar qué tecnologías requieren y cómo convertir sus ideas en proyectos funcionales.

El cambio plantea un reto para el canal de distribución: dejar de competir únicamente por precio y características del hardware para desarrollar propuestas que integren equipos, software, infraestructura y servicios, de acuerdo con los objetivos de cada organización.

Farías señaló que los usuarios han ampliado sus formas de utilizar la IA. Además de consultar información, experimentan con programación asistida, generación de imágenes y herramientas capaces de ejecutar tareas. Estas aplicaciones pueden requerir capacidades de procesamiento, almacenamiento y seguridad que deben evaluarse antes de definir una solución.

Las PyMEs abren oportunidades para el canal TI

Las pequeñas y medianas empresas adquieren relevancia en este mercado porque pueden experimentar con nuevas herramientas y adoptar determinadas soluciones sin atravesar necesariamente los mismos procesos de decisión de las grandes corporaciones.

De acuerdo con Farías, la IA permite a este segmento explorar aplicaciones que anteriormente podían resultar inaccesibles por sus requerimientos tecnológicos o costos.

Para los distribuidores, esto amplía el mercado potencial en diferentes sectores económicos. Sin embargo, atenderlo implica ayudar a los clientes a precisar sus necesidades, identificar casos de uso y establecer qué infraestructura es viable para sus operaciones.

El ejecutivo describió este acompañamiento como una parte fundamental del trabajo con los socios comerciales: entender el objetivo del cliente, seleccionar la tecnología apropiada y llevar la iniciativa desde la experimentación hasta una solución funcional.

No todos los proyectos requieren la misma infraestructura. Algunos pueden resolverse con computadoras preparadas para ejecutar modelos de IA localmente; otros demandan dispositivos de procesamiento en el borde de la red (Edge) o servidores para atender cargas de trabajo más exigentes.

IA local: una alternativa para controlar datos y costos

Lenovo señaló que cerca del 60% de su portafolio de cómputo personal está habilitado para ejecutar modelos de inteligencia artificial localmente, de acuerdo con la información proporcionada por Farías.

Esta capacidad permite plantear proyectos en los que ciertas tareas se procesen directamente en los equipos, en lugar de depender exclusivamente de servicios alojados en la nube.

La decisión entre ejecutar IA localmente, recurrir a la nube o combinar ambos esquemas depende de factores como el volumen de información, el rendimiento requerido, los costos operativos y las políticas de seguridad de cada empresa.

La ejecución local puede resultar conveniente para organizaciones que necesitan mantener un mayor control sobre sus datos internos o limitar su exposición a servicios externos. También puede ayudar a reducir determinados gastos asociados al procesamiento en la nube y al consumo de tokens, aunque la conveniencia económica debe evaluarse en función de cada carga de trabajo y de la inversión en infraestructura.

Ante este escenario, Lenovo plantea una arquitectura híbrida en la que computadoras, servidores y dispositivos Edge convivan con recursos de nube pública o privada.

Para el canal, esta alternativa abre proyectos que van más allá de la venta de equipos: evaluar dónde ejecutar cada aplicación, dimensionar los recursos de procesamiento y almacenamiento, integrar los componentes y definir cómo se administrará la solución.

Mini PC y configuraciones compactas para IA

Entre las opciones que Lenovo identifica para este mercado están las computadoras de escritorio de formato pequeño, conocidas como Small Form Factor (SFF).

Farías explicó que existe interés en agrupar varios de estos equipos en configuraciones tipo mini rack para habilitar capacidad de procesamiento destinada a ejecutar determinados modelos de lenguaje y otras aplicaciones de IA.

Este enfoque podría interesar a las PyMEs que desean experimentar con modelos locales y conservar mayor control sobre su información sin trasladar todas sus cargas de trabajo a la nube.

No obstante, la viabilidad de estas configuraciones depende del tamaño del modelo, los requisitos de memoria, la capacidad de procesamiento, el almacenamiento y la demanda simultánea de usuarios. Por ello, no todos los equipos compactos son adecuados para las mismas aplicaciones, ni una agrupación de computadoras sustituye automáticamente a un servidor especializado.

En este tipo de proyectos, el integrador puede participar en el análisis de requerimientos, las pruebas de desempeño, la selección de componentes y la puesta en marcha de la infraestructura.

Qué necesita el canal para integrar proyectos de IA

La transición hacia soluciones de inteligencia artificial también exige nuevas capacidades técnicas y comerciales. Según Farías, los distribuidores deben comprender las diferencias de rendimiento entre procesadores y otros componentes, así como desarrollar habilidades para administrar proyectos que combinen hardware, software y servicios.

La capacitación es relevante porque las necesidades cambian conforme evolucionan los modelos y aparecen nuevas aplicaciones. Lenovo mantiene programas de entrenamiento y comunicación con sus socios comerciales para que conozcan el portafolio y evalúen alternativas tecnológicas para sus clientes.

Para los integradores, el trabajo comienza con la identificación de un problema de negocio y continúa con la selección de la arquitectura apropiada. Entre las actividades que pueden incorporar a su oferta están:

  • Consultoría: identificar procesos susceptibles de automatización y definir objetivos medibles.
  • Dimensionamiento de infraestructura: determinar las necesidades de procesamiento, memoria, almacenamiento y conectividad.
  • Integración tecnológica: combinar computadoras, servidores, soluciones de software y servicios de nube según los requerimientos.
  • Implementación y soporte: instalar la solución, verificar su funcionamiento y acompañar al cliente durante su operación.
  • Capacitación: preparar a los usuarios para adoptar las herramientas y aprovechar sus capacidades.

Estas actividades permiten construir propuestas diferenciadas frente a la comercialización tradicional de equipos. También requieren que el canal evalúe la viabilidad de cada proyecto y evite recomendar infraestructura sobredimensionada o insuficiente.

Oportunidad comercial: vender resultados, no solo equipos

La estrategia que describe Lenovo apunta a un mercado en el que el hardware sigue siendo importante, pero debe seleccionarse en función de las aplicaciones y los resultados que espera obtener cada empresa.

Para las PyMEs, el primer paso puede ser automatizar una tarea específica o probar una aplicación con datos controlados. A partir de los resultados, el proyecto puede crecer hacia una infraestructura local, híbrida o de mayor capacidad.

Para los distribuidores e integradores, la oportunidad consiste en acompañar esa evolución con asesoría, implementación y soporte, además de la venta de dispositivos. La rentabilidad de cada iniciativa dependerá del alcance de los servicios, los costos de implementación y la capacidad de demostrar beneficios al cliente.

Farías consideró que la industria atraviesa una transformación tecnológica de gran alcance y que la capacitación será determinante para responder a las nuevas necesidades.

El desafío para el canal será convertir el interés por la inteligencia artificial en proyectos con objetivos definidos, infraestructura adecuada y resultados verificables. En ese proceso, el valor del socio tecnológico no dependerá únicamente del equipo que comercializa, sino de su capacidad para diseñar e integrar una solución que responda a las necesidades de cada organización.

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