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Conoce las oportunidades, tendencias y riesgos para revendedores de tecnología ante la integración de IA y salud digital.
La industria global de tecnología wearable atraviesa una fase de maduración acelerada que abre nuevas oportunidades —y también nuevos retos— para fabricantes, integradores y revendedores de tecnología. De acuerdo con proyecciones de GlobalData, el mercado pasará de US$117.4 mil millones en 2024 a US$232.2 mil millones en 2030, impulsado principalmente por la adopción de smartwatches, audífonos inteligentes y capacidades avanzadas de inteligencia artificial (IA).
Para el canal, este crecimiento no solo significa mayor volumen de dispositivos, sino un cambio estructural en la propuesta de valor: los wearables están dejando de ser accesorios para convertirse en plataformas de servicios, datos y experiencias.
Salud e IA: los motores reales del crecimiento
El principal catalizador del mercado wearable es la demanda de monitoreo de salud, combinada con la integración progresiva de IA. Los dispositivos ya no se limitan a registrar pasos o frecuencia cardiaca; ahora ofrecen insights personalizados, recomendaciones de bienestar y una integración cada vez más profunda con ecosistemas digitales empresariales y de consumo.
GlobalData plantea que la IA está transformando los wearables en asistentes contextuales, capaces de anticipar necesidades del usuario, generar recordatorios y ofrecer información relevante en tiempo real. Para los revendedores, esto implica que el argumento de venta se desplaza del hardware al valor del software, la analítica y los servicios asociados.
Smart glasses y nuevos formatos: dónde está la siguiente ola
Aunque los smartwatches y audífonos seguirán siendo los pilares del mercado, el informe destaca que los smart glasses serán el segmento de mayor crecimiento hacia 2030. La razón: mayor disponibilidad de dispositivos, casos de uso tanto en consumo como en entornos empresariales y la incorporación de IA multimodal (voz, texto e imagen).
En paralelo, formatos emergentes como los smart rings comienzan a ganar tracción y podrían desplazar a los fitness trackers tradicionales, gracias a su diseño discreto y enfoque en salud continua. En contraste, los visores de realidad aumentada (AR) y virtual (VR) siguen enfrentando barreras importantes: precios elevados, diseños voluminosos y falta de casos de uso claros para el mercado masivo.
Estrategias de fabricantes: señales clave para el canal
El reposicionamiento de los grandes jugadores ofrece señales claras para el ecosistema de partners. Empresas con ecosistemas robustos de hardware y software, como Apple y Samsung Electronics, parten con ventaja. Samsung, por ejemplo, ya incursionó en el mercado de smart rings en 2024 y planea ampliar su oferta en headsets de AR en 2025.
En contraste, Microsoft optó por una estrategia distinta: descontinua HoloLens 2 en 2024 y gira su enfoque hacia software y servicios de realidad mixta (MR). Para los revendedores, este movimiento refuerza una tendencia clave: el valor se está desplazando del dispositivo físico hacia la plataforma y las capacidades de integración.
La lección de los wearables con IA “standalone”
El informe también deja una advertencia importante para el canal. La primera generación de wearables de IA independientes —como Humane AI Pin o Rabbit R1— no cumplió con las expectativas del mercado. Estos dispositivos duplicaban funciones ya disponibles en smartphones y relojes inteligentes, sin ofrecer una experiencia superior.
Limitaciones como bajo desempeño en reconocimiento de voz, escasas opciones de interacción y corta duración de batería demostraron que, al menos por ahora, la IA no despega como producto wearable autónomo.
Qué significa esto para los revendedores de tecnología
El futuro del wearable tech no está en gadgets aislados, sino en la integración de IA dentro de dispositivos ya adoptados como smartwatches, audífonos y smart glasses. A medida que los modelos de lenguaje (LLM) se vuelvan más rápidos y multimodales, los wearables evolucionarán de herramientas pasivas a asistentes activos, capaces de resumir información, generar alertas inteligentes y anticipar necesidades.
Para los revendedores, esto abre oportunidades concretas:
- Venta consultiva enfocada en casos de uso, no solo en dispositivos.
- Paquetes que integren hardware + software + servicios.
- Especialización en verticales como salud, bienestar corporativo y productividad.
El mercado crecerá, pero no de forma automática para todos. Quienes entiendan esta evolución y ajusten su portafolio y discurso comercial estarán mejor posicionados para capturar valor en los próximos tres a cinco años.