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El ajuste al gasto federal en tecnología demanda a los proveedores adaptar propuestas a sus prioridades: operación continua, seguridad, disponibilidad y cumplimiento normativo.
El Presupuesto de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (PTIC) del gobierno federal para 2026 confirma un segundo año consecutivo de recortes, pero lejos de cerrar el mercado, reconfigura las oportunidades para integradores y revendedores de tecnología que sepan adaptarse a un entorno de mayor presión operativa y presupuestal.
De acuerdo con el análisis elaborado por Arely Reyes Gaspar de la consultora Select, el PTIC aprobado para 2026 asciende a 33,395 millones de pesos, cifra que representa una reducción de 1.9% frente a 2025 y un ajuste adicional respecto a lo proyectado meses atrás. Con ello, la relación entre el presupuesto TIC y el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) alcanza su nivel más bajo desde que se tiene registro.

Telecomunicaciones crecen, mientras servicios y equipo se contraen
El análisis por segmentos muestra un comportamiento desigual. Telecomunicaciones es el único rubro con crecimiento, mientras que servicios TIC, software y equipo presentan recortes relevantes. En particular, se reducen de forma significativa las partidas destinadas a:
- Servicios administrados de centros de datos
- Desarrollo de software
- Equipo de telecomunicaciones
Este escenario limita las compras tradicionales, pero incrementa la presión por mantener la operación, la seguridad y la disponibilidad de los sistemas existentes, un punto clave para el canal especializado.

Dependencias con mayor dinamismo: dónde enfocar la estrategia comercial
Aunque el presupuesto global se ajusta, algunas dependencias muestran crecimientos relevantes en su gasto TIC para 2026:
- CFE: +18%
- ISSSTE: +33%
- SSPC: +47%
En contraste, organismos como SEP, SHCP y PEMEX enfrentan recortes de hasta 25%. Para integradores y revendedores, esto implica priorizar la prospección y el desarrollo de propuestas en las entidades con mayor dinamismo, particularmente aquellas con operaciones críticas y alta dependencia tecnológica.

Un entorno que favorece al integrador, no al vendedor transaccional
La caída en la compra de equipo y licencias afecta principalmente al canal enfocado en volumen. En cambio, los integradores con capacidades consultivas, técnicas y de operación gestionada ganan relevancia. Las dependencias públicas requieren:
- Optimización de infraestructura existente
- Continuidad operativa y soporte extendido
- Seguridad, monitoreo y resiliencia
- Modelos de costo predecible (OPEX, servicios administrados, esquemas híbridos)
Esto eleva el valor de soluciones integradas que combinen conectividad, servicios administrados, ciberseguridad y soporte especializado.
Riesgos operativos que se convierten en oportunidades de negocio
El propio análisis advierte que los recortes pueden generar riesgos en modernización, seguridad y eficiencia. Para el canal, estos riesgos se traducen en argumentos comerciales sólidos para ofrecer:
- Diagnósticos tecnológicos
- Evaluaciones de madurez digital y de ciberseguridad
- Proyectos de optimización y continuidad
- Implementaciones modulares y escalables
Más que grandes despliegues, 2026 apunta a proyectos estratégicos, recurrentes y de alto valor agregado.
Menos gasto, mayor necesidad de socios tecnológicos
El ajuste al Presupuesto TIC no elimina la demanda tecnológica del sector público; la transforma. En un entorno de recursos limitados, el gobierno requiere más que nunca integradores confiables, con enfoque consultivo y capacidad de operación.
Para los revendedores e integradores en México, el mensaje es claro:
menos presupuesto no significa menos negocio, sino un mercado más exigente y selectivo, donde la especialización y el valor agregado marcan la diferencia.