Aunque México cuenta con una base sólida de profesionistas TI, el 65% no cumple plenamente con los requerimientos actuales de la industria, según Select. La brecha entre academia y mercado podría generar un excedente de hasta 450 mil perfiles hacia 2030.
La discusión sobre el talento digital en México enfrenta una paradoja estructural: mientras la industria tecnológica estima un déficit de 1.4 millones de profesionales TI, el sector académico reporta un excedente de egresados en áreas digitales.
Para Ricardo Zermeño, director general de Select, la aparente contradicción tiene una explicación clara: el problema no es la cantidad de talento, sino su nivel de especialización y empleabilidad.
“Existe una base sólida de profesionistas, pero muchos aún requieren el desarrollo de habilidades, competencias, certificaciones, experiencia práctica y actualización en tecnologías emergentes”, explicó Zermeño.
Actualmente, el 38% del acervo nacional corresponde a técnicos y profesionales en tecnologías de la información y comunicaciones. Sin embargo, evaluaciones de competencias y dominio del inglés muestran que el 65% de este talento no cumple plenamente con los requerimientos de la industria.
“Además del idioma, las empresas demandan habilidades blandas, pensamiento crítico, trabajo en equipo y capacidad de adaptación, competencias que aún presentan rezagos en muchos perfiles”, agregó.
Para el canal de distribución, este diagnóstico no es menor: impacta directamente en la capacidad de ejecución de proyectos de alto valor en IA, ciberseguridad y analítica avanzada.
El riesgo estructural hacia 2030
Select estima que, si no se corrigen las diferencias entre formación y demanda laboral, para 2030 podría existir un excedente de 450 mil trabajadores digitales con dificultades de colocación.
Este escenario obliga a fortalecer la vinculación entre industria y academia, así como a impulsar programas de capacitación continua orientados a certificaciones, experiencia práctica y especialización en tecnologías emergentes.
Centro de Formación en Inteligencia Artificial: la apuesta público-privada
En respuesta a esta brecha, el Centro de Formación en Inteligencia Artificial se consolida como una de las iniciativas más relevantes en el país.
Impulsado por Infotec, en coordinación con la Asociación Mexicana de la Industria de Tecnologías de Información (AMITI), el programa articula esfuerzos del sector público, la academia y la iniciativa privada.
La meta inicial de 10 mil participantes fue superada: actualmente suma alrededor de 11 mil estudiantes inscritos y 400 profesores capacitados en asignaturas relacionadas con Inteligencia Artificial.
El proyecto también estableció 10 sedes presenciales distribuidas desde Tijuana hasta Mérida, incluyendo Ciudad de México y otras regiones estratégicas, lo que permite descentralizar la formación tecnológica.
“Esta respuesta refleja el interés creciente de jóvenes y profesionales por adquirir competencias en Inteligencia Artificial, análisis de datos y tecnologías emergentes, áreas con alta demanda laboral”, destacó Raúl Soto, director de Infotec.
Uno de los diferenciadores clave es la participación de empresas globales como Amazon, Google, Microsoft, IBM, Oracle, Meta, Salesforce, Apple, Accenture, Ericsson, Tata Consulting y Softek.
Empleabilidad: el verdadero KPI del programa
Para AMITI, el indicador crítico no es la matrícula, sino la colocación laboral.
“En experiencias previas, iniciativas similares han registrado una tasa de colocación laboral del 85%, aunque en escalas menores”, comentó Sofía Pérez Gasque, directora general de AMITI.
Con cobertura nacional, el objetivo es replicar y escalar ese impacto, consolidando al programa como referente en México y América Latina.
Además, AMITI amplía el diálogo más allá del sector TI, integrando industrias como banca y automotriz, con el fin de diversificar las oportunidades laborales del talento digital.
La educación comienza a reaccionar
Según Zermeño, la matrícula en tecnologías de la información muestra un crecimiento significativo en áreas especializadas como:
- Desarrollo de software
- Redes y telecomunicaciones
- Ciencia de datos
- Ciberseguridad
- Inteligencia artificial
Particularmente, los programas en datos e IA reflejan una reacción positiva del sistema educativo ante la demanda del mercado, aunque muchos aún no generan egresados por su reciente creación.
Microcredenciales y TSU: la respuesta ágil al mercado
Un cambio estructural relevante es el crecimiento de cursos cortos, certificaciones y microcredenciales, modelos que permiten actualizar competencias en menor tiempo y adaptarse a un mercado dinámico.
Asimismo, el fortalecimiento del Técnico Superior Universitario (TSU) se consolida como vía estratégica para formar talento especializado en plazos más cortos, especialmente en Inteligencia Artificial.
¿Qué significa esto para el canal de distribución?
Para integradores, mayoristas y revendedores en México, el desafío del talento digital tiene implicaciones directas:
- Mayor presión por contar con equipos certificados en IA y ciberseguridad.
- Incremento en la demanda de servicios administrados ante la escasez de perfiles especializados.
- Oportunidad para crear unidades internas de capacitación y academias propias.
- Necesidad de alianzas estratégicas con universidades y centros de formación.
La brecha no es solo educativa; es competitiva. El canal que logre cerrar antes esa distancia entre conocimiento académico y capacidad de ejecución tendrá ventaja en los proyectos de transformación digital de alto margen.