Ventajas de los edificios inteligentes para la productividad laboral

Share:

La inversión en sistemas de edificios inteligentes ha crecido considerablemente en los últimos años, debido a que cada vez hay más consciencia de que proporcionando a los colaboradores mejores entornos, herramientas e instalaciones, incrementarán su productividad y potenciarán la innovación, la creatividad y el crecimiento.

De acuerdo con el estudio “Smart Working: Los edificios inteligentes y el futuro del trabajo”, elaborado por Schneider Electric en conjunto con Unwork, el impacto del diseño de los lugares de trabajo sobre el bienestar físico y mental de los empleados es un tema cada vez más importante.

Información

Por ejemplo, muchas empresas están implementando cambios en sus oficinas para combatir el sedentarismo, o están monitorizando la calidad del entorno de trabajo y la actividad de los empleados que lo utilizan, para entender mejor de qué manera el edificio ayuda o perjudica a su salud y  así mejorar su bienestar, y por ende, la productividad.

Pero no solo eso, ya que los edificios inteligentes también permiten optimizar el rendimiento de los sistemas y los consumos con el uso de soluciones inteligentes de gestión de la energía, que les permite no solo alcanzar grandes cuotas de eficiencia energética, sino también convertirse en proveedores de energía para las redes nacionales.

Además, gracias a tecnologías emergentes como el Internet de las Cosas (IoT), el Big Data y el software inteligente, los edificios inteligentes pueden detectar de forma precoz los fallos y diagnosticarlos, mejorar la seguridad de ocupantes y usuarios del edificio o medir la salud organizacional de la empresa, entre muchos otros beneficios.

¿Cómo construir un edificio inteligente?

Para crear un edificio realmente inteligente, el informe destaca algunos pasos importantes, los cuales arrancan con la concepción del proyecto y se extienden desde la identificación de los expertos, que ayudarán a hacer realidad la idea, hasta la elección de los socios que la implementarán.

También es necesario el estudio de aspectos básicos como la oferta y la demanda de electricidad, el iBMS o los sistemas constructivos resilientes interconectados; la elección de las tecnologías y los componentes que incluirá el proyecto o el tratamiento de los datos que es necesario recoger para lograr los objetivos.