Robots blandos ¿La imitación de la piel humana?

Share:

Los robots blandos se perfilan como la próxima generación que les permitirá moverse y funcionar de una manera más útil.

Una investigación de la Universidad de Bath del Reino Unido, señala que los robots blandos son parte de un modelo innovador sobre la materia activa lo que podría marcar el nuevo diseño de los robots. 

Se espera que la materia activa conduzca a una nueva generación de máquinas cuya función vendrá cuando dejen de estar gobernadas por un controlador central, tal como operan los brazos robóticos de hoy en día se controlan en las fábricas. 

El Dr. Jack Binysh, primer autor del estudio, dijo: “La materia activa nos hace mirar las reglas familiares de la naturaleza, reglas como el hecho de que la tensión superficial tiene que ser positiva, bajo una nueva luz. Ver lo que sucede si rompemos estas reglas , y cómo podemos aprovechar los resultados, es un lugar emocionante para hacer investigación”.

Te podría interesar leer : I.O. QUÉ SÉ #1 | ¿Los robots humanoides superarán a la ficción?

Las  nuevas máquinas estarían hechas de muchas unidades activas individuales que cooperan para determinar el movimiento y la función de la máquina. Esto es similar al funcionamiento de nuestros propios tejidos biológicos, como las fibras del músculo cardíaco.

Usando esta idea, los científicos podrían diseñar máquinas blandas con brazos hechos de materiales flexibles impulsados ​​por robots incrustados en su superficie.

También podrían adaptar el tamaño y la forma de las cápsulas de administración de fármacos, recubriendo la superficie de las nanopartículas con un material activo sensible. Esto podría tener un efecto dramático en la forma en que un fármaco interactúa con las células del cuerpo.

El Dr. Anton Souslov, agregó: “Este estudio es una importante prueba de concepto y tiene muchas implicaciones útiles. Por ejemplo, la tecnología futura podría producir robots blandos que sean mucho más blandos y mejores para recoger y manipular materiales delicados”.

Para el estudio, los investigadores desarrollaron teorías y simulaciones que describen un sólido blando en 3D cuya superficie experimenta tensiones activas.

En la próxima fase de este trabajo, que ya ha comenzado, los investigadores aplicarán este principio general para diseñar robots específicos, como brazos blandos o materiales que nadan por sí mismos.