Crisis de memorias redefine el negocio de tecnología: Intcomex llama al canal a vender valor, no solo precio

Por Omar Barrera
Nicolás Boffi, VP de retail y accesorios de Intcomex.

El mayorista estima que la presión sobre los precios continuará hasta 2027-2028 y advierte que las bandas de precio históricas difícilmente regresarán; recomienda apostar por mejores productos, ecosistemas, servicios y mayor valor por cliente.

La escasez de memoria está modificando precios, especificaciones, portafolios y hábitos de consumo cuando hablamos de distribuir y vender tecnología.

Para Nicolás Boffi, VP de Retail y Dispositivos de Intcomex, el reto para fabricantes, mayoristas y retailers es asumir que el mercado difícilmente regresará a las bandas de precio de 2025 y comenzar a construir desde ahora nuevas estrategias comerciales.

Al participar en el Intcomex Retail Workshop 2026, el ejecutivo consideró que la escasez de memorias está dejando de ser un problema concentrado en computadoras y smartphones para convertirse en un factor que impacta prácticamente a toda la industria tecnológica.

El incremento de la demanda asociada a Inteligencia Artificial y centros de datos está absorbiendo capacidad de producción que anteriormente estaba destinada a dispositivos de consumo, generando presión sobre costos, disponibilidad y precios.

Boffi explicó que durante los primeros seis meses de 2026, el precio de la memoria prácticamente se triplicó.

Aunque durante el tercer trimestre, dijo, comenzó a observarse cierto alivio: situación que no fue respuesta a una normalización de la oferta, sino principalmente a una reducción de la demanda provocada por consumidores que comenzaron a resistirse a los incrementos de precios.

“Este es el primer año” en que la industria está enfrentando un escenario en el que la promesa histórica de tecnología de ofrecer mejores productos por el mismo precio dejó de cumplirse, señaló Boffi.

Incluso, añadió, algunos fabricantes están manteniendo precios mientras reducen especificaciones, una estrategia que puede afectar la experiencia del usuario y la percepción de las marcas.

IA y Data Center presionan la disponibilidad

Uno de los factores detrás de esta situación es el fuerte crecimiento de la inversión de los grandes hyperscalers en infraestructura para Inteligencia Artificial y centros de datos.

De acuerdo con los datos compartidos por Boffi, la inversión en CapEx para Data Centers crecería cerca de 80%, mientras que la capacidad de producción de memoria aumenta alrededor de 10% anual.

Además, refirió, las memorias de alto desempeño utilizadas para IA consumen aproximadamente cuatro veces el tamaño de wafer requerido por una memoria RAM convencional.

«El resultado es una menor disponibilidad de componentes para smartphones, PCs y otros dispositivos de consumo», indicó.

El ejecutivo señaló que esta presión ya se está trasladando a otras categorías. Un ejemplo es el de los dispositivos de streaming, cuyo costo de memoria habría pasado de alrededor de 6 a 18 o 19 dólares, obligando a reconsiderar los precios finales.

La conclusión, señaló, es que la crisis no pertenece únicamente al mercado de cómputo y telefonía: prácticamente cualquier dispositivo que incorpore memoria puede verse afectado.

La situación también está generando una dinámica desigual entre los participantes de la industria.

El ejecutivo mencionó que los grandes proveedores de nube y centros de datos han asegurado capacidad mediante contratos anticipados con fabricantes de memoria, mientras que otros participantes deben negociar disponibilidad y precios en condiciones menos favorables.

El impacto llegará al consumidor

Boffi advirtió que los productos de entrada son particularmente vulnerables. Mientras los dispositivos premium tienen otros componentes: pantallas, cámaras, materiales y características, que permiten absorber parcialmente el incremento del costo de memoria, en los productos económicos este componente representa una proporción mucho mayor del costo total.

Esto puede provocar la desaparición de determinadas bandas de precio. El escenario planteado por Intcomex, describió Boffi, apunta a que la presión sobre los precios continuará durante 2027 y podría extenderse hasta 2028.

Aunque el ritmo de crecimiento debería moderarse, expuso, no se espera que los precios regresen a los niveles de 2025.

La referencia que compartió Boffi fueron estimaciones de IDC, donde se dio a conocer que ante un aumento de la capacidad de producción, sería poco probable que los precios regresen a los niveles previos a la crisis.

«El escenario esperado es una desaceleración de los incrementos hacia el cuarto trimestre de 2026, con aumentos de un dígito posteriormente; la estabilización de precios podría llegar hacia finales de 2027, mientras que la recuperación de los volúmenes se proyecta para 2028», opinó.

Una nueva realidad para mayoristas y resellers

Aunque la estrategia presentada por Intcomex estuvo dirigida principalmente al retail, el diagnóstico ofrece una lección directa para mayoristas, distribuidores e integradores: el negocio no puede seguir dependiendo exclusivamente de competir por precio y volumen.

Ante un mercado donde las categorías de entrada pueden perder atractivo o incluso desaparecer de determinados portafolios, el canal necesita replantear cómo construye sus propuestas comerciales.

Para Boffi, una de las respuestas es llevar al consumidor al “siguiente escalón”: «Si antes compraba un smartphone de 250 dólares, buscar una alternativa de 300; si adquiría una computadora de 600, ofrecer una de 700 dólares. No se trata necesariamente de vender productos de lujo, sino de elevar gradualmente el valor de la transacción», ejemplificó.

  • Para un reseller o integrador, esto implica dejar de presentar la tecnología únicamente como una comparación de precio y comenzar a vender desempeño, experiencia, productividad, vida útil, ecosistema y valor agregado.
  • También existe una segunda oportunidad: cuando el consumidor decide postergar la renovación de su dispositivo, el canal puede mantener la relación mediante accesorios, almacenamiento, protección, periféricos, conectividad, servicios y otros productos que extiendan la vida útil del equipo.

El canal necesita vender el ecosistema

El alargamiento de los ciclos de renovación es otro efecto relevante. En ese sentido, Boffi señaló que el ciclo de reemplazo de smartphones pasó de aproximadamente 2.7 años hace algunos años a cerca de 3.9 años, mientras que en cómputo el periodo de renovación ya supera los cinco años.

Esto significa, agregó, que el consumidor que decide no cambiar de equipo no necesariamente abandona el mercado tecnológico.

«Puede requerir mayor almacenamiento, accesorios, protección, audio, wearables, conectividad o servicios para mejorar y extender la experiencia de su dispositivo», indicó.

Para el canal, esto abre una oportunidad para desarrollar una estrategia de attach y ecosistema, en lugar de depender únicamente de la venta del dispositivo principal.

La recomendación del ejecutivo de Intcomex fue, ante la presión sobre márgenes: vender lo que no viene en la caja y construir alrededor del dispositivo una propuesta de mayor valor.

La lección para el canal tecnológico

La crisis de memorias plantea un escenario que obliga a mayoristas y resellers a tomar decisiones antes de que la presión sobre precios y disponibilidad sea todavía mayor, dijo Boffi.

Dijo que ajustar portafolios, anticipar compras, trabajar con fabricantes en disponibilidad, capacitar vendedores y desarrollar propuestas de valor serán elementos cada vez más importantes.

Pero el cambio más profundo será en el aspecto comercial. Al respecto mencionó que si las bandas de precio históricas no regresan, el canal tendrá que dejar de esperar que el mercado vuelva a la normalidad y comenzar a construir una nueva normalidad.

Para Intcomex, resaltó, esa estrategia pasa por tres caminos: vender mejores productos, extender la relación con quienes postergan su renovación y desarrollar un ecosistema de dispositivos, accesorios y servicios alrededor del cliente.

«El objetivo final no es únicamente elevar el ticket de una venta, sino aumentar el valor del cliente a lo largo de varios años. Para mayoristas y resellers, esa visión puede convertirse en una forma de enfrentar la escasez, proteger márgenes y reducir la dependencia de una competencia basada exclusivamente en precio», recomendó.

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